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Julio Grande Ibarra
José María Elías Pastor
CAÑADAS EN USO POR LOS GANADEROS TRASHUMANTES EN LA ACTUALIDAD
Actas del I Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Tomo I, pp. 187-198

"Las vías pecuarias son los bienes de dominio público destinados principalmente al tránsito de los ganados; no son susceptibles de prescripción, ni podrá alegarse para su apropiación el tiempo que hayan sido ocupadas, ni legitimarse las usurpaciones de que hayan sido objeto" (1).

Durante cientos de años estas vías han permitido ese tránsito de ganado de los pastos de verano a los invernaderos en uno de los sistemas de pastoreo mediterráneo más característico.

Así, cañadas, cordeles y veredas han supuesto un elemento definitivo en la práctica de trashumancia siendo el factor que ha permitido el transporte de los rebaños.

La presente comunicación pretende exponer la situación actual de estas vías y su importancia en relación con los movimientos de ganado trashumante lanar que se realizan en la actualidad.

Consideramos, como otros investigadores, que es imprescindible la realización de estudios sobre las cañadas que suministren información precisa sobre el estado y uso de los caminos ganaderos en los diferentes momentos históricos. Intentamos aquí aportar datos sobre algunos aspectos de la situación actual.

Los datos recogidos forman parte de un estudio etnográfico sobre culturas pastoriles migratorias que nuestro equipo viene realizando para el Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura desde el año 1989 en las cabeceras trashumantes, por ello, en esta comunicación sólo expondremos los informes referentes a las vías de los agostaderos (2).

Nuestro estudio parte del hecho trashumantes a aquellos ganados que cambian de pastos siguiendo el curso estacional y cuyos pastizales se encuentran fuera del área provincial o regional.

Los desplazamientos de ganado de pequeños recorridos los consideramos como otra modalidad de pastoreo: la trasterminancia, que tratamos de forma independiente dadas sus características especiales y los rápidos cambios actuales a los que se ve sometida.

La situación de la trashumancia en España en estos momentos es de rápido retroceso. A la delicada situación de la ganadería española en general, se añaden en el caso de la trashumancia una serie de problemas como son:

-La incomodidad de los desplazamientos estacionales y el aumento de las labores.

-La dificultad para la contratación de pastores.

-El elevado coste del transporte y de los pastizales de invernada, por otros usos de las dehesas como la utilización para ganado vacuno, por la competencia con el uso de la caza...etc. que hace que sus precios estén experimentando aumentos muy importantes en los últimos años.

-La escasa rentabilidad económica de las explotaciones, que en buena parte dependen para su supervivencia de primas y subvenciones siempre inestables.

Nos encontramos así con un sistema de pastoreo, que si bien sigue siendo perfectamente válido, presenta una situación en franca regresión, como vemos demostrado en el siguiente cuadro:

Podemos observar como la disminución de la cabaña trashumante desde finales de siglo hasta el año 1977 no ha sido tan importante como en algunas ocasiones se ha comentado. Hay que tener siempre presente que los datos de Abellán y Olivera (1977) son exclusivamente sobre el transporte por ferrocarril, que si bien en algunas zonas se corresponde a la práctica totalidad de la cabaña (por el escaso uso de la carretera), en otras (en especial Cuenca-Guadalajara-Teruel) presenta un número sensiblemente inferior.

Sin embargo, la disminución a partir de esa fecha es, evidentemente, importante (50% en Zamora, 60% en Palencia, 48% en León...) y mucho más llamativa si comparamos algunas cifras de la presente campaña.

De este cuadro resulta también clara la importancia que el ferrocarril tiene como medio de transporte de los ganados trashumantes. Desde que a fines del pasado siglo se inició el transporte por este sistema, su difusión ha sido amplia, modificando de forma importante las costumbres de los pastores trashumantes. (mapa 1) En la actualidad el 83% de los ganados se desplaza en tren frente a un 13% que lo hace por carretera y 4% que continúa realizando su marcha a "estremos" por el sistema tradicional.

En estos últimos años parece existir una preferencia de los ganaderos por el transporte por carretera que, aunque resulta más costoso económicamente, es más rápido, evita molestias al ganado debidas a los fuertes retrasos horarios y permite cargar y descargar en los pastizales suprimiendo las fatigas del recorrido por la cañada hasta las estaciones de embarque.

Algunos ganaderos utilizan ya un sistema diferente para cada desplazamiento (subida en ferrocarril y bajada en camión ó subida a pie y bajada en camión) o trasladan parte del ganado por carretera y otra parte por un sistema diferente. La bajada en camión evita tener que usar la cañada en los desplazamientos a los pastos de invernada con una climatología adversa por lo avanzado de la estación (no hay que olvidar que cada vez se retrasa más la marcha) y con menos horas de luz que alargan considerablemente las jornadas de camino.

De cualquier modo, lo que es un hecho claro es la pérdida de importancia de la cañada en el sistema trashumante.

Modificado el sistema de transporte, estas vías han perdido la función de red de comunicación entre los pastizales, quedando exclusivamente destinadas a unir los puntos de embarque con los puertos y fincas correspondientes; salvo en algún caso excepcional que veremos más adelante.

La longitud de las cañadas aún en uso por la cabaña lanar trashumante es muy reducida, como se puede observar en el siguiente cuadro: 

Las distancias que presentamos son ciertamente reducidas, más aún si se comparan con el número total de kilómetros provinciales de cañada, oscilando entre el 0,3% de Burgos (coincidiendo con el límite provincial de La Rioja) y el 13,5% de Cuenca.

Los únicos rebaños que todavía continúan realizando el desplazamiento a pie, que nosotros conozcamos, son de la zona Cuenca-Teruel-Guadalajara con destino al "Reino" que incluimos como trashumancia por su pertenencia a una cabecera mesteña. Estos rebaños realizan recorridos de entre 140 y 250 kilómetros con origen en la zona de Albarracín y un total de 410 kilómetros de cañadas repartidas entre las provincias de Teruel, Cuenca, Valencia, Albacete y Murcia. Estos rebaños (con un total de 7.500 cabezas) realizan la vuelta a la sierra andando pero, un buen número de ellos, baja en camión. Este dato es bastante variable de unos años a otros. Las vías que recorren estos rebaños se encuentran en su mayor parte en un estado francamente lastimoso, teniendo que marchar los rebaños en ocasiones por pistas o zonas de monte ante la desaparición total de la cañada.

De Cuenca a Valencia y Alicante baja un reducido número de ovejas de forma muy irregular, que van a pie en algunas ocasiones.

Veamos la situación en cada una de las provincias en las que se usa el ferrocarril como medio de transporte fundamental (datos de 1989).

En la Provincia de León se utilizan tres vías pecuarias que conducen a las diferentes estaciones que embarcan ganado trashumante. Desde el norte, casi en el límite con Asturias, una cañada permite trasladar a los rebaños hacia el sur a la estación de Santibáñez.

Desde el Puerto de San Isidro, otra cañada conduce a los ganados hasta la estación de Villamanín, situada al norte de la estación de Santibáñez.

Desde la Comarca de Riaño, cerca del límite con Santander y Palencia, la cañada se dirige por el término de Prioro hacia el sur atravesando el Páramo para llegar a la estación de El Burgo Ranero.

En esta Provincia se mueven por estas tres vías pecuarias unas sesenta mil ovejas.

La Provincia de Palenciapresenta tres estaciones de embarque de ganado. La situada más al norte, Barruelo de Santullán, es una estación hoy cerrada que sólo se abre para recibir los trenes de los trashumantes. Aquí cargan los pastores cuyos agostaderos están en los Puertos de Brañosera. La estación de Alar del Rey, recibe los ganados que, tras tres días de marcha, bajan de los Puertos de Lores. En Aguilar de Campoo embarcan en la actualidad rebaños que se distribuyen de forma un tanto irregular por las proximidades de la localidad. En total son unas diez mil ovejas las que se mueven por las vías pecuarias de esta Provincia. El estado de las vías es aceptable dado el uso actual. Sin embargo algunos ganaderos de la zona con interés por realizar el recorrido a pie, han desistido de la idea por la intransitabilidad de la cañada.

En Segovia capital embarcan los rebaños de la vertiente segoviana del Guadarrama que acceden hasta la estación por una cañada paralela a dicha Sierra. Esta vía ha tenido gran relevancia ya que en ella se encontraban importantes ranchos de esquileo. La cañada se encuentra en buen estado salvo en su llegada a la capital.

También acuden a Segovia ganados de la zona de Santa María de Nieva que encuentran algunas dificultades por la coincidencia de la cañada con la carretera. En alguna ocasión se utiliza también Para cargar la estación de Yanguas de Eresma. En total son unas diez mil ovejas las que utilizan estas vías.

Soria es la única estación que todavía es utilizada por los trashumantes de la zona del Sistema Ibérico Central. De ella parten tres cañadas que, cruzando la ciudad con los consabidos problemas, se encaminan a los diferentes pastizales de verano.

La vía más occidental alcanza las Provincias de Burgos y La Rioja tras cuatro días de marcha. Esta se encuentra intrusada de forma importante en diferentes puntos, en especial el tramo comprendido entre Soria y el término de Cidones y la zona ocupada por el embalse de la Cuerda del Pozo, que obliga a recorrer un importante tramo de carretera al no existir vía alternativa.

La segunda se dirige hacia el norte paralela a la N 111 coincidiendo con ella en algún punto. A la altura de Tera sale un ramal hacia Garagueta que se abre en tres brazos para dar servicio a la comarca del Alto Cidacos.

Una tercera cañada permite el acceso al puerto de Oncala. Es coincidente con la carretera, por lo que en ocasiones se utiliza la cañada de Carrascosa, más larga, pero con menos dificultades de paso. Por estas tres vías se mueven alrededor de cuarenta mil ovejas.

De la Sierra de Molina en Guadalajara la Cañada denominada "de Rodrigo Ardaz" se encamina por la Provincia de Cuenca hacia Chillarón. Poco después de cruzar el límite provincial recibe por el oeste otra vía proviniente de Masegosa. En las proximidades de Tragacete se une con la que procedente de Guadalaviar reúne a los trashumantes de la comarca de Albarracín. En este punto se divide en dos: la que por las Majadas y Villalba llega a Chillarón y otra que por el Arroyo de Valduerguinas y el Prado de los Esquiladores llega a Cuenca capital.

En general estas vías se encuentran en buen estado y están siendo dotadas de infraestructuras tales como refugios y cerramientos, preparación de fuentes, etc. No sucede lo mismo con las de Teruel que en ocasiones son prácticamente inexistentes. El número de ovejas que transitan por estas vías es aproximadamente de unas setenta mil.

Problema muy diferente y de gran complejidad es el uso que de las vías pecuarias hacen otro tipo de sistemas pastoriles, en especial los trasterminantes. Esto presenta características muy distintas en cada zona por lo resulta difícil obtener conclusiones generales sobre el asunto, además de presentar importantes variaciones de unos años a otros. En este sentido, los estudios que en estos momentos están abiertos, y suponemos en breve plazo verán la luz, nos aportarán información fundamental al respecto. A modo de ejemplo presentamos el mapa de las vías pecuarias utilizadas en los desplazamientos hacia el Mediterráneo.

Si bien todas las vías son utilizadas no presentan criterios fijos de uso. Así, un mismo ganadero, puede utilizar un año una y, al siguiente, cambiar en función del número de cabezas que lleve, si se asocia o no con otros ganaderos, el lugar donde ha conseguido pasto, etc. Además es relativamente frecuente que unas veces efectúen el recorrido a pie y otras por carretera.

Para finalizar, sólo es preciso añadir algunas pequeñas reflexiones sobre lo expuesto:

1.- Las cañadas tienen en este momento una importancia relativa dentro de la ganadería trashumante, existiendo un porcentaje mínimo en uso por estos ganaderos.

2.- La trashumancia depende para sus movimientos del ferrocarril y, en menor medida, del transporte por carretera (éste, más difícil de estudiar), aunque tiene tendencia a aumentar.

3.- Las vías pecuarias en uso por los trashumantes presentan un estado de conservación muy variado, siendo necesario destacar la situación de abandono de las cañadas por las que todavía se realiza completa la marcha a pie.

4.- Si bien es necesario abordar el problema de la conservación de las vías pecuarias en su totalidad, parece pertinente comenzar por las que siguen dedicándose a su uso más tradicional.

5.- Cuestión más compleja presenta la trasterminancia, que abarca un gran número de vías con diferentes sistemas de utilización y gran variedad en el uso, pero que deberá ser estudiada en un segundo estadio.

BIBLIOGRAFÍA

ABELLÁN GARCÍA, A.; OLIVERA, A.: "La trashumancia por ferrocarril en España" en Estudios Geográficos 156-157, 1979

Decreto de 23/12/1944

FRIBOURG, A. : "La trashumancia en España" en Contribución a la historia de la Trashumancia en España, traducido de Annales de Geographie, XIX, 1910, pp.231-244

Ley 27 Junio 1979

MANGAS NAVAS, J. M.: "La propiedad de la tierra en España: Los patrimonios Públicos", Madrid, Instituto de Estudios Agrarios, Pesqueros y Alimentarios, 1984.

SÁNCHEZ BELDA, A.; SÁNCHEZ TRUJILLANO, M. C.: "Razas ovinas Españolas", Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 1986, 20 Ed.

SINDICATO NACIONAL DE GANADERÍA: "Las principales cañadas Reales de España", Madrid 1954

NOTAS

(1) Ley 27 de Junio de 1974

(2) Durante los años 1990, 91 y 92 el Icona en colaboración con FEPMA mantiene distintos equipos de trabajo estudiando la situación de las vías pecuarias en diferentes zonas del Estado.