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César Pacheco Jiménez
LOS CAMINOS PARA EL SUMINISTRO: VÍAS DE COMUNICACIÓN ENTRE TALAVERA DE LA REINA Y MADRID
Actas del I Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Tomo I, pp. 455-470

Al hablar de una actividad económica tan relevante del Antiguo Régimen como el transporte de mercancías y de personas es obligado analizar el estado de la infraestructura viaria. Por lo que respecta a las comunicaciones terrestres, caminos, entre Talavera y Madrid hay una vía principal que aglutina en este período un tráfico de productos y pasajeros que se desplazan desde la Corte a Extremadura y Portugal. Nos referimos lógicamente al camino real que iba desde la capital a los extremos de la Península en dirección suroeste, camino de Badajoz y Lisboa.

Esta carretera va a ser transformada en el siglo XVIII, cuando la disposición radial del trazado viario, favorecida por la nueva política caminera a partir de Felipe V y consolidada por Fernando VI (1), haga de ella un trayecto esencial para la comunicación con el sector extremeño.

Estableciendo una comparación entre los caminos principales que atravesaban la comarca y partido de Talavera en el siglo XVI con el estado del siglo XVIII, observamos unas interesantes variaciones , fruto de una evolución de la movilidad económica, el cambio de los centros de interés mercantil y el carácter centrípeto de la confluencia madrileña en el siglo ilustrado. La estructura caminera que presentaba la zona hacia 1546, cuando Juan de Villuga edita su "Repertorio de todos los caminos de España"(2). En esta obra se marcan los itinerarios de Segovia- Guadalupe, pasando por Toledo y Talavera; y el trayecto de Toledo Cáceres y Portugal que pasa por nuestra ciudad. En ambos se cruza la comarca y tierra de Talavera, estableciendo el siguiente recorrido en el tramo Toledo Cáceres y Toledo-Guadalupe:

-Toledo-Cáceres: el recorrido empezaba en la ciudad imperial y hacia el oeste se dirigía cerca del Tajo hasta el pueblo de Burujón, La Mata, Cebolla; se juntaba luego con el camino que venía de Maqueda y Santa Olalla por Cazalegas, y se cruzaba el río Alberche por el puente que había junto a la venta del mismo nombre. De allí a Talavera, y después en dirección Oropesa, Navalmoral, Almaraz y Cáceres. Estos puntos dentro del camino también los menciona Alonso de Meneses en su "Repertorio de Caminos" de 1576(3) y los recoge en parte Noel Salomón a partir de las Relaciones de Felipe II (4). -Toledo-Guadalupe; debido a lo problemático del terreno debía pasar irremediablemente por Talavera. En definitiva se puede decir que esta ruta empezaba en esta villa,, y el trayecto era ya tradicional desde la Baja Edad Media (5) por ser frecuentado por los peregrinos que iban al Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe. Salía de Talavera en dirección suroeste hacia Calera y en Puente del Arzobispo cruzaba el Tajo por su magnífico puente, para internarse en tierras extremeñas hasta Guadalupe. Villuga y Meneses recogen cinco ventas en el camino: la Venta de la Magdalena, de la Hermandad, la del Hospital del Obispo, Venta de los Nogales y la más cercana a Talavera, la Venta de la Cierva (6).

Estas dos arterias principales que atravesaban la comarca de Talavera en el siglo XVI se complementaban con otros caminos secundarios o de menor categoría pasajera, que constituían vías de comunicación comarcal o local, los llamados caminos de herradura, los senderos o caminos vecinales, etc. Como bien ha definido Ringrose el camino es una vía improvisada por la costumbre para satisfacer necesidades locales (7).

Pero el aspecto más concluyente que puede citarse en la red viaria de esta época es que las carreras principales tienen su destino en Toledo; es decir, en el siglo XVI la mayor importancia económica, política e histórica de la ciudad de Toledo obligaba a una mayor frecuencia en el trasiego entre esta capital y la periferia, en este caso pasando por Talavera. El camino de Talavera Madrid quedaba diluido, relegado a un papel secundario. Aun así en la comarca intermedia entre Talavera y Toledo seguirá existiendo una vinculación estrecha en lo viario a la antigua capital en el siglo a través de la comarca de Torrijos (8).

Al llegar el siglo XVII y consolidándose en el XVIII, la capitalidad de la Corte en Madrid influye en el cambio de rumbo; ahora las mayores transacciones de mercancías y viajeros toman dirección al centro del reino. Es entonces cuando se potencia el camino y trayecto entre Madrid y Talavera. El denominado Camino Real a Portugal por Badajoz. Estos caminos o carreteras reales tenían una anchura que oscilaba entre 9 y 18 m. construidos con las modernas técnicas sobre cimiento de piedra, bajo superficie abovedada de pequeñas piedras flanqueada por murallas de contención (9) (Figuras 1 y 2).

Ya en 1720, el Itinerario de Postas recogía las siguientes paradas en este trayecto: Madrid, Móstoles, Casarrubios del Monte, San Silvestre -cerca de Maqueda-, El Bravo, Talavera de la Reina, Oropesa, Peraleda, Almaraz, etc. (10). Corresponde el trazado con el que marca don Joseph Mathias Escrivano en un "Itinerario Español o Guía de Caminos para ir desde Madrid a todas las ciudades de España" para los caminos de rueda (11), en 1757. Pedro Rodríguez de Campomanes situaba las paradas de postas en 1761 en Casarrubios, Novés El Bravo y Talavera (12). Hay una ligera variación a finales del siglo por la que el trayecto se deriva a Navalcarnero; y después en su Viaje a Extremadura sigue el recorrido por Casarrubios-Santa Olalla (13).

En general se puede apuntar la viabilidad de un recorrido asiduamente frecuentado que dará origen, ya en nuestros días, la actual carretera nacional V. Esta ruta nos será de gran utilidad para analizar el transporte y la red de abasto a Madrid en torno al siglo XVIII.

No obstante, dentro del partido de Talavera, y procedente de la actual provincia de Avila, venía el camino de Arenas de San Pedro y Ramacastañas a Talavera. Precisamente esta ruta la realiza también Antonio Ponz cuando se desplaza al Monasterio de San Pedro de Alcántara. En su obra nos describe el estado del camino y de los puentes.

"Saliendo de Velada para Ramacastañas, al cabo de una legua es preciso vadear un arroyo, llamado Guadyerbas, en donde hacía mucha falta un puente, para evitar algunas desgracias en tiempos lluviosos (...) Dos leguas y media más adelante se pasa el río Tiétar por puente, cuyos pilares se componen y restauran actualmente(14). (...) Es sólido y bien construido el que acaba de fabricarse en Ramacastañas...para el arroyo que pasa junto a él..."(15). Acerca de las reparaciones de este camino y la reedificación de los puentes de Ramacastañas y Tiétar, existe alguna documentación de 1771 que pone de manifiesto las repetidas órdenes que mandó la Corte a la Villa de Talavera para que se reparara. Parece ser que cuando pasa Ponz ya había surtido efecto la disposición del Concejo (16).

Se registraba en este camino un cierto volumen de transporte de mercancías y combustible hacia Madrid. Así en Velada, cerca de Talavera de la Reina, protestaba en 1791 el cura-párroco porque la justicia le prohibía el cerramiento del cementerio, pues con ello obturaba el paso de carros de madera y carbón hacia Madrid (17).

En el sector norte de la comarca de Talavera en el siglo XVIII había otra ruta de interés para el abasto de Madrid. Se trata de la que discurría por la zona de La Vera de Cáceres y enlazaba desde Candeleda con los pueblos de la jurisdicción de Talavera, Arenas de San Pedro, Ramacastañas. Luego proseguía por Lanzahita, La Adrada y pasaba después a la provincia de Madrid. Aquí, según apunta Madrazo, se reparaba el puente de San Juan en el término de San Martín de Valdeiglesias, para cruzar el río Alberche, dada su importancia por el tráfico de mercancías (frutas, carbón, y otros productos) que procedentes de la Vera y La Adrada se dirigían a la Corte (18).

Asegurar la preeminencia de la carretera o camino real de Extremadura a Madrid es una cuestión difícil. Lo que sí parece derivarse del estudio de la red viaria de la comarca de Talavera es que hubo un entramado de caminos vecinales que se supeditaron a una economía comarcal, cuyo centro de intercambio fue Talavera. No olvidemos, por ejemplo, que en el siglo XVIII se mantenían en Talvera dos ferias anuales, una el 5 de mayo y otra el 28 de noviembre (19). En ellas la presencia de ganado constituía el mayor elemento de venta e intercambio. Y en ello se aprecia lo que Ringrose apunta como un factor de suministro de carne a la Corte (20), debido a la presencia de corredores de ganado que se registran en Talavera entre 1790 y 1808 (21). Bajo esta concepción como vimos al hablar de las ferias rurales, se entiende que el resto de caminos o sendas, tanto hacia el norte como hacia el sur suponían un complemento a una necesidad de formalizar la movilidad de gentes y mercancías hacia Portugal- Extremadura, la Jara y Andalucía, y la zona de Avila.

Junto a una notable presencia mercantil, hay que recordar la afluencia de los ganados trashumantes que pasaban por el término de Talavera. Debido a la actividad ganadera cruzaban algunas cañadas y cordeles como la Cañada Leonesa Occidental y la Oriental (21). El paso de ganados revertía en ciertos beneficios para el concejo de Talavera, funda mentalmente en torno a los puentes de Alberche y del Tajo, como era el impuesto de la obeja del verde, el de asadura y pontazgo.

Si entendemos, pues, que la disposición de rutas y caminos para el comercio y la comunicación estuvieron en función de un cierto centralismo o absorción, por parte de Talavera para una actividad económica regional, resulta lógico el sentido y carácter que adquiere la ciudad como centro distribuidor de provisiones destinadas a Madrid (22).

Ya había tenido la villa de Talavera en el siglo XVI una función de nexo mercantil entre Gastilla y Extremadura, o Andalucía. Y especialmente la necesidad de carbón vegetal para los hornos de los famosos alfares talaveranos, originó que la actividad del transporte de carreteros se orientara en cierta medida hacia la villa. Así los transportistas-carreteros solían pasar los inviernos al sur de Toledo, donde descansaban hasta el mes de abril. En una primera etapa del viaje llevaban el carbón de leña de los Montes de Toledo a Talavera; y una vez allí volvían a cargarse con tejas vidriadas, loza y toda clase de cerámicas para llevarlas a Sevilla desde donde partían las mercancías hacia América (23).

Esta dinámica del comercio y el intercambio en torno a Talavera parece que cambió sus tornas cuando en la segunda mitad del siglo XVIII ha de hacerse cargo de la responsabilidad del abasto madrileño. Debido a esa necesidad, la política en materia de caminos y carreteras pudo beneficiar la ruta Madrid-Extremadura, Sobre todo durante el reinado de Carlos III es cuando se dan importantes pasos en el arreglo y composición de este camino (24) La aparición de unos operarios cuya función era la de componer y conservar los caminos reales, y la nueva planificación bajo conocimientos más avanzados de ingeniería de caminos favoreció la mejor transitabilidad por esta ruta. En 1778 se une bajo la dirección de Floridablanca la Superintendencia General de Caminos y Posadas con la de Correos y Postas, lo que supone una ventaja en la agilidad de las gestiones en materia de caminos. Aparte, la exigencia del sistema de postas de una red de paradas y posadas en los caminos evidencia una mejoría del trayecto a Madrid (25).

Hacia 1779 se proyecta una serie de reparaciones y remodelaciones del camino a instancias del Consejo. El problema de fondo surgía en la dualidad de un trayecto que iba desde Madrid a Santa Olalla por dos direcciones diferentes, y se trataba de potenciar el más idóneo para el tráfico de mercancías y viajeros. Ambos se separaban en un lugar situado a escasos kilómetros de Móstoles; uno se desviaba hacia Arroyo Molino, y continuaba en dirección El Álamo, Casarrubios, Ventas de Retamosa, Venta del Gallo, pasaba entre Fuensalida y Portillo, seguía por Movés y terminaba en Santa Olalla. (Vid. mapa II). Sin embargo, el otro ramal discurría por Navalcarnero, Valmojado, Santa Cruz de Retamar, San Silvestre (hoy desaparecido) y Maqueda hasta unirse con el otro en Santa Olalla.

La importancia de las obras se centraban en la construcción de un nuevo puente cerca de Navalcarnero, que aunque se inicia en estas fechas su expediente (26), apunta Madrazo que pasó bastante tiempo hasta que se tasó en 704.300 reales (27). A la vez varios expertos informaron acerca de las pertinentes obras, necesarias para adecentar el Camino Real. Entre ellos el propio Ventura Rodríguez fue el encargado de realizar las mediciones que había en todos los puntos del trayecto (28), que transcrbimos por su validez documental en el apéndice II.

El referido mapa II (29) nos muestra toda la dispersión del camino, los pueblos y villas y las anotaciones convenientes que en 1782 hacía en él D. Manuel de Carranza a instancias del Consejo. Si bien el propósito era definitorio dentro de la política de la Superintendencia de Caminos y muy acorde con las perepectivas de Floridablanca, las obras no se terminaron hasta la década de los 90.

Aun así en 1803, cuando Agustín Betancourt eleva al ministro un memorial sobre el estado de los caminos, al hablar del de Extremadura dice que "está casi todo el camino abierto, y apenas habrá ocho leguas con el firme correspondiente..."(30). Este lamentable estado del camino a Madrid resultaba un elocuente signo de degradación de una parte, y de otra una falta de eficacia técnica en su realización. Campomanes en su "Viaje a Extremadura" (31) nos ha dejado una descripción del estado del Camino Real en torno a 1777. En ella se llama la atención sobre las carencias y reparos del camino en los diferentes puntos donde los advierte. Así por ejemplo, a la salida de Móstoles y cerca del paso del río Guadarrama explica que en este tramo "es necesaria una alcantarilla con diez ó doce varas de calzada firme" (32); o al hablar del frágil puente de madera de este río asegura de él "que es intransitable para carruajes ni gentes de a caballo, ni para la herradura; no tiene arandillas o acitaras y aun para la gente de a pie es arriesgado en tiempos de lluvia o vientos recios" (33).

Más adelante advierte que "entre el Álamo y Casarrubios del Monte... hay dos ramblas o arroyadas que forman las lluvias y necesitan puentes o alcantarillas por ser unos valles estrechos y arriesgados ..." (34). La necesidad de empedrado o composición del camino con guijos era frecuente en la ruta, como asegura en el tramo Novés a Santa Olalla "necesitaran alomarse con guijo, que es fácil traer en carros de Santa Olalla o de Novés" (35). Más próximo a Talavera apunta que del Alberche a El Bravo "es una cuesta, despoblada cuajada de rollos, que forman un movimiento desagradable como lo observó en la ida, pero es fácil remediarlo, alineando el camino y reparando los rollos, de que se puede hacer buen uso para consolidar sus márgenes..." (36)

Especial atención ponía en el puente sobre el río Alberche, que era de los propios de Talavera (37) y amenazaba ruina constantemente, con lo que "su falta impediría todo el comercio con Extremadura, parte de Andalucía y las provincias de Avila y Ciudad Rodrigo"(38). Esta misma idea la señala Ponz cuando se lamenta del estado del puente "...aunque sus pilares son de fábrica, cada año hay que componerlo para evitar los males...Si algún puente debía ser en España magnífico y bien fabricado es éste, por ser el paso mas frecuente de Extremadura y Portugal a la Corte, y por lo bien que se hace pagar el pontazgo..." (39). El mismo Campomanes hace mención de un expediente sobre su reconstrucción que existía en el Consejo. Tan preocupante obra generó una copiosa documentación acerca de este puente y el que cruza el río Tajo en Talavera -entre 1764 y 1774-, toda ella relativa a sus reedificaciones (40) Incluso se dio licencia para hacer un repartimiento de los gastos que conllevaba la reparación del puente del Alberche en 1772, cuya cantidad era más que considerable (41).

Resulta muy concluyente que a partir de 1778 en que se realiza el viaje de Campomanes a Extremadura se sucedan muchos informes con un encabezamiento que hace referencia directa al mismo: "De resultas de la representación que el fiscal Campomanes hizo al Consejo de Castilla, y después del regreso de su viaje a Extremadura, dicho Consejo ha consultado al rey los medios oportunos para acometer la realización del puente (o camino) de..." (42). En efecto las puntuales apreciaciones y notas de Campomanes terminaron en proyectos de reparaciones y reedificaciones de la red viaria y de los servicios de posadas y postas.

En ocasiones este camino Real fue motivo de repentinos arreglos y composiciones. Es el caso de que por motivo de algún viaje de miembros de la Corte o la familia real entre Madrid y Portugal se acometían obras de mejora. En 1777 por ejemplo la reina viuda de Portugal, doña María Ana de Borbón, hermana de Carlos III decidió visitarle en Madrid, lo que obligó al rey a ordenar que "de los propios y arbitrios de todos los pueblos del partido se quitase lo necesario en recomponer los caminos, calzadas y puentes, puertas y calle de la villa, por donde la expresada reina había de pasar (43). Supuso una serie de gastos para los propios de la villa de Talavera, desde el adorno de las calles, iluminación, e incluso por "el acopio de leña necesaria para la comitiva que acompaña a la Reyna de Portugal, y paja larga para el campamento que se ha de hacer en esta villa" (44). Volvióse a dar la misma orden de recomposición del camino y del puente en 1785 cuando tuvo lugar la boda del Infante Don Gabriel, hijo del rey Carlos III y la hija de los soberanos de Portugal (45).

No obstante las cargas al concejo talaverano por el arreglo del puente del Alberche y el camino eran una constante en este siglo, recurriendo la mayoría de las veces al producto de la renta del puente para estos fines. De acuerdo con las disposiciones legales debía cumplir el concejo su responsabilidad en estas composturas. Así lo ordenaba una cédula del Consejo de 1 noviembre 1772 titulada "Reglas que deben observarse para la conservación de los caminos generales"(46). En ella se establecía al respecto:

"Que los reparos menores de echar tierra, o cerrar alguna corta quiebra en los caminos, sea de cargo del pueblo en cuyo término se causen; pero si necesitase obra de cantería, mampostería poner guardarruedas u otra cosa considerable, se haya de costear del portazgo, donde los hubiere, y donde no, de los arbitrios concedidos para estas obras"(43).

Igualmente, en Real Orden del 22 de abril de 1786 se mandó al Consejo que tomare las medidas oportunas para que se obedeciera la real resolución, sobre que los pueblos de las carreteras principales de caminos compongan sólidamente la entrada y salida de todas ellas en la distancia de trescientas veinticinco varas.

La relación que tenía, pues, este camino o ruta con el abasto era evidente. Servía de vía de suministro de múltiples productos entre los que se encontraba el carbón. Desde Talavera solían partir las recuas de mulas y carruajes siguiendo el trayecto ya descrito y aprovechando los pastos que a ambos lados del camino podían encontrarse.

APÉNDICE I

Informe elaborado por los maestros de obras de Talavera acerca de unas reparaciones necesarias en el Puente del Alberche. 27 de febrero de 1788. (Fuente= A.M.T0. Obras y Urbanismo, Caminos(1771- 1910))

"Manuel de Guzmán y Christobal de Nava vezinos desta villa y maestros de obras de albañilería y carpintería declaramos y dezimos que con horden de los Señores Comisarios nombrados por el Ylustre Ayuntamiento para los reparos que en la Puente de Alberche son nezesarios en el día por el mucho estrago que en ella se a esperimentado por causa de la abenida que en el dia veinte y quatro del presente mes de febrero se esperimento y abiendo pasado á ber y reconocer dichos daños dezimos que en la entrada del dicho puente se ha descubierto una concabidad tan grande que ympide el paso de todo carruaje y aún las cavallerías pasan con gran peligro y lo mismo en la parte de alla yendo de esta villa de forma que estan desplomadas todas las manguardias de entradas y salidas de dicho puente por cuya causa se ban undiendo todos los terraplenes y en el dia de ayer se experimento undirse una cavalleria menor cargada que con travajo se la pudo libertar y para ebitar semejantes peligros es nezesario gatearla y fortifarla (sic) para lo qual es nezesario lo siguiente:

- Primeramente diez y siete bigas de veinte y quatro pies de largo y terzia y quarta de grueso a quatro rreales el pie ymportazn...1.632

-Ocho dichas de treinta pies de largo y el mismo grueso a los mismos quatro

rreales ymportan...960

-Quarenta quartones a diez rreales...400

-Doce tablones de media bara de ancho a quinze rreales...180

-Veinte recatones para los ytos a veinte rreales cada uno ynpn...400

-Para la conduzion de toda la madera...600

-Una arroba de clavos de vellotes...50

-Cinquenta fanegas de cal de piedra...250

-Un millar de ladrillos...210

-Tres docenas de espuertas...54

suma de la buelta...4.736

-Una dozena de sogas madrileñas...34

-Por el travajo de carpinteros albañiles y peones...2.500

Ymporta todo siete mill doszientos sesenta y seis rreales de 7.266...vellón como por menor se demuestra en esta quenta esto se entiende para en el dia dar paso seguro sin escusarse por estos reparos quando el tiempo lo permita el hazer la obra que anteriormente estaba reconozida,declarada y tasada y para que conste lo firmamos. Talavera y febrero 27 de 1788.

 

Manuel Guzmán

Christobal de Naba

APÉNDICE II

Medida que ha ejecutado don Ventura Rodríguez de los dos caminos de Navalcarnero y Arroyo Molinos a Santa Olalla por la ruta de Extremadura Alta y Baja. Año 1779.

 

(Fuente: A.H.N., Consejos, Legajo 24.283 , expediente 10.)

 

[Al margen:] (Se advierte que por el camino que se a medido ando por el Alto y no por el de Arroyo Molinos por aberlo dicho don Alphonso Regalado, hermano, o co hermano de Don Bentura Rodriguez uno de los maestros que estan en el asiento del Puente).

 

Por Arroyo Molinos

 

Primeramente se empezó a medir yendo de Madrid en la loma antes de llegar al sitio que llaman de las Fuentecillas de Mostoles media legua y algo mas de dicha población, siguiendo por el camino alto que ba por la jurisdicion de Arroyo Molinos y Mostoles asta el Rio de Guadarrama ay 265 cuerdas de a 100 pies cada una y se alla una bajada en este transito bastante agria y tres calzadas y se reconoce sea abierto otra bajada de pocos dias a esta parte Pues siguiendo dicho camino hes ymposible el transitarle aun con caballerias...265

 

Ydem del Gueco del Rio tiene 8 cuerdas... 008

 

Ydem desde la salida de dicho rio asta el Alamo ay 199 cuerdas tomando la salida por una punta del Prado y en este distrito ay que hacer dos alcantarillas o calzadas y un ponton en el Arroyo que se llama Baldecobachos...199

 

Desde el Alamo a Casarrubios ay 255 cuerdas y en este distrito se allan 4 arroyos que necesitan alcantarillas o calzadas y asimismo dentro de dicho lugar a Casarrubios ay un Arroyo que necesitara un ponton...255

 

Desde Casarrubios asta las Bentas de Retamosa ay 264 cuerdas y en este distrito se necesitara un Puente de tres cuerdas de Gueco y una Alcantarilla o pontono...264

 

Desde las Bentas de Retamosa asta la Benta del Gallo ay 188 cuerdas yncluiendo 2 de hueco a Arroyo llamado de Valdehermoso y ademas a esta arroyo ay otro que uno y otro necesitaran pontones a cantarilla...188

 

Desde la Venta del Gallo, asta la hermita de entre Portillo y Fuensalida ay 352 cuerdas yncluiendo 4 de un arroyo o pantano que necesitara un ponton bastante largo...352

 

Desde la Hermita de entre Portillo y Fuensalida asta Nobes ay 180 1/2 cuerdas y en dicho distrito se necesitara una alcantarilla, o calzada para salvar un pantano ay y se advierte que ay que cortar algun pies de olibo en dicho transito,...180 50 pies

 

Desde Nobes, asta la Venta de Pedro Perez ay 232 cuerdas y en dicho distrito se necesitara dos Alcantarillas y un ponton aunque todo este distrito se alla en tiempo de imbierno toda ella pantanosa por comprehender en dicho terreno la Legua se dize Negra...232

 

Desde la Venta de Pedro Perez asta Santa Olalla yncluiendo el Arroyo ay 258 cuerdas y 73 pies y se advierte que las dos rutas a los dos caminos se juntan antes a llegar a dicho arroyo, y en dicho transito abra que arrancar muchos pies de olibos por lo estrecho del camino...258 73 pies

 

Ydem 113 cuerdas que ay desde se principio a medir este camino hasta las tabernas de Mostoles...113

2.315 23 pies

 

Camino desde Santa Olalla viniendo por Navalcarnero asta las tabernas de Mostoles.

 

Primeramente se empezó a medir desde el Arco de Santa Olalla asta pasado el Arroyo que pasa por junto a Maqueda y ay 227 cuerdas y en este distrito se necesitara una calzada o alcantarilla y un ponton para el Arroyo que baja de Maqueda...227

 

Desde el Arroyo de Maqueda a San Silvestre ay 209 cuerdas sin tropiezo alguno...209

 

Desde San Silvestre a Santa Cruz ay 300 cuerdas sin tropiezo alguno...300

 

Desde Santa Cruz a Valmojado ay 629 cuerdas sin tropiezo alguno...629

 

Desde Valmojado a Navalcarnero ay 454 1/2 cuerdas y se advierte que se hizo medir por una cañada por transitar allí las carreterias que conducen al carbon a Madrid por tenerse estos que separarse del camino para buscar pastos y aguaderos y salieron por dicho paraje 33 cuerdas y 24 varas mas aunque por el camino cita las 454 1/2 cuerdas es el que trai todo carruaje...454 50 pies

 

Desde la Plaza de Navalcarnero asta la Hermita a San Cosme de dicho lugar ay 19 cuerdas...019

 

Desde dicha Hermita de San Cosme asta el rio Guadarrarma tomando la rebuelta para entrar en el puente de Madera ay 215 cuerdas...215

 

Ydem 8 cuerdas al hueco del rio...008

 

Desde dicha salida del Rio asta la Loma pasadas las Fuentecillas donde se empezó a medir el camino para Arroyo Molinos ay 134 cuerdas abiendo medido todas las rebueltas que

ay de las Carcabas llamadas Mostoles...134

 

Desde dicha Loma asta la tabernas de Mostoles ay 113 cuerdas...113

 

Se prebiene que en estas medidas estan yncluidos los guecos de los lugares.

Asimismo se prebiene que si el Camino se echase por donde yntentan hacer el Puente que desembarca en Jurisdiccion de Arroyo Molinos desde Navalcarnero para Madrid por donde oy esta medido se alarga 176 cuerdas de a 100 pies y si se echase por donde estaba señalado para el puente de Navalcarnero se acortarian dichas 176 cuerdas al poco mas o menos.

Asimismo se prebiene ser el camino a Casarrubios a Santa Olalla mas costoso de tres partes las 2 por dicho Casarrubios que por Navalcarnero por darlo desi al terreno mas por esta parte que por la otra, como lo habra visto el Architecto Don Bentura pues se abentaja segun aseguran todo trajinero 2 cuerdas mas que por el Camino de Casarrubios segun lo tienen experimentado.

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NOTAS

(1) Santos Madrazo, op. cit., vol. I, p. 61-62.

(2) "Repertorio de Villuga", Reimpresiones Bibliográficas, Madrid 1951. Vid. Gonzalo MENÉNDEZ PIDAL, Los caminos en la Historia de España, Madrid, 1951, pp. 84 y ss.

(3) José I. URIOL SALCEDO: Historia de los caminos de España, vol I: Hasta el siglo XIX, Madrid, 1990, pp. 119 y 128.

(4) Noel SALOMÓN; La vida rural castellana en tiempos de Felipe II, Barcelona, 1982, Apéndices, mapa XI.

(5) JIMÉNEZ DE GREGORIO, op. cit., 1983, p. 168, menciona los viajes de los Reyes Católicos a Guadalupe y el paso por Talavera Además lo mencionan viajeros como Jerónimo MUNZER; Viaje por España y Portugal, Madrid, 1991, p. 243-244; y Antonio RUMEU DE ARMAS, Itinerario de los Reyes Católicos, Madrid, 1974, p. 106- 107.

(6) URIOL SALCEDO, op. cit., p. 130 y Manuel CRIADO DE VAL, Teoría de Castilla La Nueva: La dualidad castellana en la lengua la literatura y la historia, pp.57 y 58.

(7) RINGROSE, Los transportes..., op. cit., p. 37.

(8) Alfonso SIMORTE SÁNCHEZ DE RIVERA, Rutas viales y posadas en la comarca de Torrijos a finales del siglo XVIII, en ANALES TOLEDANOS, vol. XXVIII, 1991, pp. 73 y ss.

(9) RINGROSE, Los Transportes..., p. 35.

(10) MADRAZO, op. cit., vol. I, mapa 8.

(11) MENÉNDEZ PIDAL, op. cit., mapa anexo.

(12) "Itinerario de las carreras de postas de dentro y fuera del Reino", Madrid, 1761 y MADRAZO, vol. II. mapa 24.

(13) Viaje de Campomanes a Extremadura, op. cit., p. 204 y ss.

(14) Hay referencias de estas obras en un expediente de caminos en A.M.T0., Caminos 1771-1910, titulado "Arenas 1771".

(15) Antonio PONZ, Viaje de España, Carta Primera, tomo VII, p.38

(16) A.M.T0., Caminos 1771-1910, expediente sobre compostura del camino de Ramacastañas a Talavera, 1771.

(17) Se recoge en MADRAZO, vol. I, p. 281, sobre el expediente del A.H.N., Consejos, leg. 1380, expediente 19.

(18) MADRAZO, vol. I, p. 281. Precisamente en 1746 se hacía saber al Ayuntamiento de Talavera una petición del Corregidor de Avila exigiendo a Talavera la cantidad de 1173 reales que le habían correspondido en el reparto para arreglar el Puente de San Juan, a lo que responde el regimiento que ya tiene dos puentes a su cargo y que gasta en ellos todos los años "crezidas porziones", en A.M.T0., Libro de Acuerdos 1744-46, sesión del 3 marzo 1746.

(19) JIMÉNEZ DE GREGORIO, cit., p. 47. Carlos III había concedido a Talavera una segunda feria anual.

(20) RINGROSE, Madrid y la economía española..., cit., p. 363.

(21) M0 Carmen GONZÁLEZ MUÑOZ, La población de Talavera de la Reina, Siglos XVI-XX, Toledo, 1974, pp. 340 y ss.

(21 bis) Vid. Julius KLEIN, La Mesta, Madrid, 1984, pp. 31 y ss Pedro GARCÍA MARTÍN, La ganadería mesteña en la España borbónica (1700-1836), Madrid, 1988, pp. 218 y ss.

(22) RINGROSE, Madrid..., cit., p. 363.

(23) KLEIN;cit., p. 36 y Ramón CARANDE, Carlos V y sus banqueros vol. I, Barcelona, 1990, p. 293.

(24) Además en época de Fernando VI apareció el "Tratado legal y político de caminos públicos y posadas" de Tomás M. FERNÁNDEZ DE MESA, editado en Valencia en 1755.

(25) Existen en esta vía tres ejemplares de edificios que sirvieron como casas o paradas de postas: una cerca de Cazalegas, otra en el término de Velada y la última junto a Calzada de Oropesa, todas ellas en ruina y estudiadas por nosotros en "El hospedaje, los caminos y las postas en la comarca de Talavera en el siglo XVIII" (inédito).

(26) A.H.N., Consejos, Leg. 24.283, expediente 10. Agradezco desde aquí la ayuda prestada para conseguir esta documentación a mi compañero el investigador D.Samuel Ruiz Carmona.

(27) MADRAZO, vol. I, op. cit., p. 288.

(28) A.H.N., leg. 24.283, 10 cit.,

(29) A.H.N.. Plano 482.

(30) URIOL, op. cit., p. 314.

(31) CAMPOMANES, op. cit.,

(32) Ibidem, p. 202.

(33) Ibidem, p. 203.

(34) Ibidem, p. 203.

(35) Ibidem, p. 205.

(36) Ibidem, p. 207.

(37) Hay numerosa documentación en el A.M.T0 acerca de este puente, de sus rentas y las de la venta que había a su entrada, hoy en ruinas; así como de las reparaciones del mismo.

(38) CAMPOMANES, cit., p. 207. También advierte su estado PONZ.

(39) PONZ, cit., tomo VII, Carta II,p. 367.

(40) MADRAZO, vol. I, p. 286; menciona este autor los siguientes informes conservados en el A.H.N., sección de Consejos: leg.5.983 expdte. 72, 5.996, 83, 6.002, 186.

(41) A.M.T0., Obras y Urbanismo, Puentes (1772-1804), expediente de 26 de octubre 1772 "Facultad y lizenzia a la villa de Talavera para repartir entre los pueblos de quarenta leguas en contorno al Puente de Alverche dos millones settezienttos mill reales para su construcción piedra". En la exposición de motivos elevada por el regimiento de Talavera al Rey se daba noticia de los más importantes desta manera:

"...deviendo exponer como a su notoria y elevada justificación expone el Ayuntamiento de(Talavera) dicha villa y sus diputados y persanero del común, cuan prezisa y nezesaria es la construcción de el puente de Alberche de ojos de cal y ladrillo y a por su maior firmeza y durazion que la de madera en un río tan caudaloso y una dilatazion como la que tiene y por cuio medio se rreleva la villa y sus Propios de crezidas porziones de maravedís que para subsistenzia siendo de madera nezesita cada año en sus reparos, e ya , y lo mas principal por ser un paso tan preziso, no sólo a toda aquella comarca, sino es tambien para Vuestra Corte y Sitios Reales Extremadura, y las Andalucías, alta y vaja mucha parte del Reino, y para el de Portugal por lo que combiene mucho y será mui util, la construccion de el nuevo puente de ojos de cal y ladrillo..."

(42) MADRAZO, vol. I., p. 207.

(43) Ildefonso FERNÁNDEZ Y SÁNCHEZ, Historia de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Talavera de la Reina, Talavera, 1896, p. 72.

(44) A.M.T0., Cuentas de Propios y Arbitrios, 1776-1783. En el expediente del año 78 vienen reflejados todos los gastos ocasionados por esta visita real.

(45) FERNÁNDEZ Y SÁNCHEZ, cit., p. 72. Sobre esta operación existe documentación detallada en el A. M.T0., Obras y Urbanismo, Caminos 1771-1950, expediente de 1785 titulado "Quaderno de gastos de las entradas y salidas y calle de tránsito" en que se especifica el motivo de la obra en "el tránsito de la Real Comitiba de los serenisimos señores Ynfantes de España a la Corte de Portugal".

(46) NOVÍSIMA RECOPILACIÓN, Libro VII, título XXXV, Ley VI.

(47) Ibidem, Ley VI, artículo 6. A propósito de sucesivos arreglos y reparaciones en el camino Real a Extremadura figura en el A.M.T0, Obras y Urbanismo, Caminos 1771-1950, el expediente de 1804 sobre "Razón de gastos producidos por el trozo de camino que se está aciendo (roto) del Puente Cordera (sic) en la carretera general de Extremadura jurisdición de esta villa de Talavera".