<<volver  

Emilio de la Cruz Aguilar
Universidad Complutense de Madrid
VÍAS ROMANAS EN LA SIERRA DE SEGURA
Actas del II Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Tomo I, pp. 65-70

Una compañera de la antigua Facultad de Filosofía y Letras de Valencia, la doctora Martín, discípula del profesor Tarradell, solía decir que casi en cada sitio en que a uno le gustaría tener una casa había una villa romana: buenas vistas, horizonte despejado, agua cercana, etc. Creo que mutatis mutandi puede decirse algo parecido de las vías romanas: en cualquier trayecto que a uno se le ocurra como el más conveniente para dirigirse de un lugar a otro es más que posible encontrar una vía romana.

Contemplando el mapa de España, o, por precisar más, el de Hispania, aparecen dos puntos de singular importancia y por motivos distintos: por un lado, el centro minero de Cástulo1, uno de los más famosos en el mundo antiguo y, por otro, el puerto de Cartagena, del que no hace falta hablar. Si se traza, con una regla, una línea recta entre ambos puntos, esa línea cruza la Sierra de Segura. En esa dirección aproximada corre el llamado Camino de Aníbal y si considera la orografía así como esos testimonios de caminos prerromanos que comunicaban Levante con el valle del Gualdalquivir, la deducción es que un camino ideal entre Cástulo, situado sobre el Guadalimar, afluente del Guadalquivir y Cartagena2, siguiendo esa dirección que hemos indicado, buscaría cruzar la divisoria de aguas para comunicar los valles del Guadalquivir y del Segura, y a los mares respectivos, separados por una distancia muy corta en proyección vertical, por lo cual superando la divisoria de aguas se enlazan los valles de ambos ríos se solucionaba el problema planteado. Esta característica se aprovechó, al menos desde la época musulmana, para la explotación maderera de este macizo montañoso, mediante conducciones fluviales que llegaron al Atlántico y al Mediterráneo3. Hasta ahora, esa comunicación estaba comprobada por la vía, plenamente identificada, que desde Cartagena, tomando dirección SO, giraba luego a dirección E-O y llegaba a Baza y Guadix, para flectar hacia el norte y llegar a Cástulo desde el sur. Si contemplamos esa trayectoria, advertimos claramente que la vía da un rodeo sobre todo en el trayecto entre Basti, Acci y Mentesa. Porque, repetimos, la línea recta imaginaria va más arriba. La reflexión teórica sobre una vía ideal para comunicar ambos centros, fue sugerida por la presencia de algunos puentes romanos en esa comarca de la Sierra de Segura en lugares significativos congruentes con esa línea ideal que hemos trazado, separados por una distancia muy corta y algún topónimo revelador que advertimos después. Con este punto de arranque, se ha realizado una serie de exploraciones4 para localizar vías que puedan ser romanas en esta Sierra. El resultado parece confirmar la hipótesis ya que los restos encontrados están dispuestos en la dirección adecuada para ello. Se localizan al menos tres puentes, dentro del propio macizo, otro, fuera de él, por el que cruza la derivación de la vía Augusta y tramos cuya apariencia es muy sugestiva. Se aportan también datos de toponimia cuyo significado es muy expresivo, así como hallazgos epigráficos de la zona que demuestran la presencia romana en ella aparte de los aportados por HÜBNER (C.I.L.Tarraconensis, números 3246, 3247 y 2348) procedentes los tres de Villarodrigo "vico Prope Seguram de la Sierra sito"5.

El primer punto sugestivo es la existencia de un puente romano sobre el Guadalimar, muy importante, llamado Puente Mocho, por el cual cruza una derivación de la Vía Augusta, estudiado por ALMENDRAL LUCAS6 y YUSTE MORENO7 y que cobra sentido al marcar una alternativa al trazado de esa vía más al sur. Las conclusiones derivadas de estos datos las recogimos en un trabajo ()Otra vía romana entre Cástulo Y Cartagena?)publicado en la Revista de la Facultad de Derecho que puede consultarse8, y que dio ocasión a diversos comentarios y puntualizaciones en El miliario extravagante9 por lo que aquí aportaremos las novedades posteriores al trabajo inicial. En primer lugar un apunte toponímico: el topónimo Cuesta del Arrecife que encontramos en las Relaciones, cercano a Segura de la Sierra y que designa un paraje de la ladera del Yelmo10 se ha convertido en el habla popular en "Cuesta de las Raíces" transformación debida a que se ha perdido la idea del significado de la palabra "arrecife". Luego nuevos tramos encontrados y algunas dimensiones de vías, crepidines y puentes que me preguntó un participante en el II Congreso de Caminería Hispánica y que sólo pude responder con aproximación, confirmada después con el metro en la mano.

El tramo de vía localizado en las proximidades de la confluencia entre el Guadalimar y el Trujala tiene unas dimensiones de 2'50 mts. de anchura y unos 350 mts.de longitud, las crepidines, bastante notorias, tienen unas dimensiones aproximadas de 65 cms de anchura por 50 de altura. El que corre por las proximidades de El Trinitario (término de Orcera, Jaén, entre los 38117'25'' por 2135'40'' y los 38118'50'' por 2140'30'' . Hoja 887) una anchura difícil de apreciar, porque se ha construido encima una pista agrícola que la cubre parcialmente, y una longitud de unos 300 mts. las crepidines una anchura parecida al tramo anterior y una altura media similar. En este trayecto entre la confluencia de los ríos Guadalimar y Trujala y El Trinitario, la calzada coincide en las partes identificadas con la vía pecuaria. El puente situado junto a la "Cuesta del Arrecife", llamado reveladoramente, "Puente del Moro"11, tiene una anchura total de 4 metros, de la que hay que deducir los pretiles, sólo conservado el de aguas abajo que mide 34 cms. de anchura, su longitud es aproximadamente de 21 mts. No teníamos medios para medir la luz del único arco. El puente secundario próximo a él tiene 1'50 mts. no se advierten restos de pretiles y tiene una longitud de unos 4'50 mts. Están a una altura de 725 m. sobre el nivel del mar.

Otra novedad respecto de nuestro trabajo inicial es la localización de un tramo de unos 2.000 mts. con una anchura de 3'30 cms. que, después de salvar la divisoria de aguas entre Guadalquivir y Segura, que sigue hipotéticamente durante unos dos kilómetros, corre en las cercanías del Collado de los Asperones (término de Santiago de la Espada, aprox. 38114' por 2135'30") con crepidines de unos 0'70 mts de altura por 0'70 mts de anchura. Discurre entre los 1.370 y los 1.420 mts. sobre el nivel del mar y atraviesa una zona de densa vegetación (pinos, robles, avellanos, etc.) La vía va buscando lugar, descendiendo por Arroyo Maguillo (Romaguillo en la toponimia popular, caracterizada por una transformación de los "arroyo" en "ro") para entrar en el valle del Riomadera, un afluente del Segura, a lo largo de cuyo curso y en un tramo hipótetico, desciende la junta de ambos ríos, frente a la aldea de Huelga Utrera, hasta los aproximadamente 1.000 mts. donde se encuentra el puente de Despiernacaballo (3819'40" por 2135'5". Hoja 908) que está actualmente roto y que conserva aún las mesetas de arranque del único arco, más importante la de la orilla izquierda que se prolonga aguas arriba por debajo de la actual carretera forestal que probablemente enmascara el trazado romano. Desde ahí, la vía trepa por la cuesta de ese nombre, salvando con frecuentes curvas de elevación, hoy en parte desaparecidas y en parte cubiertas por una pista forestal, un desnivel de unos 400 mts. hasta los 1.480 mts. donde se localizó, después de publicado el artículo citado, un tramo de 4.500 mts. (entre los 3818'15" por 2135' y los 3816'30" y los 2136', término de Santiago de la Espada) con una anchura entre 2 y 2'30 mts. en una de cuyas partes se realizó un doble trazado, mejorando en el segundo el desarrollo de una curva de elevación para disminuir su pendiente. Esa rectificación debe ser interpretada, a nuestro juicio, como prueba de un prolongado y frecuente uso. Este fragmento termina al llegar a la carretera actual de Santiago a Huéscar y Puebla de Don Fadrique (en realidad es la C-321-Alcaraz a Huércal-Overa por Puebla de Don Fadrique) a unos 1.225 mts. cuyo trazado es muy probable enmascare el de la vía propuesta.

Después de llegar al cruce con dicha carretera, la vía se pierde, pero siguiendo la dirección ideal, localicé asimismo el cruce del río Zumeta12 por el lugar que llaman las Relaciones la Puenseca13, un puente de piedra viva (3815' por 2132') del que se conservan las plataformas de acceso, construidas en piedra seca, con una anchura aproximada de 2 mts.y que en la orilla izquierda del río se prolonga en un tramo de camino que traza varias curvas de elevación, para salvar un desnivel de unos 20 mts. En la derecha, la construcción de la actual carretera hacia Puebla de don Fadrique y Huéscar ha enmascarado en su terraplén el trazado del camino en la margen derecha del río14. A partir de ahí, queda por localizar la continuación, con las propuestas y las dudas que señalaba en mi trabajo inicial. Pero lo cierto es que, después del mismo, todos los hallazgos que aquí reseño han contribuido a reforzar la hipótesis básica.

En la misma comarca, ya en lo que llaman los naturales "costa" en una metáfora que parece marina, se localizan un puente que parece romano cerca del pueblo de Villarrodrigo15 y fragmentos de lo que parece una calzada cerca de la cortijada llamada, muy sugestivamente, Las Atalayas. Sin olvidar los hallazgos casuales de lápidas en Benatae y Orcera, en la misma comarca que también referimos en nuestro trabajo inicial.

Pero no acaba aquí la cosa: en una zona cerca al pueblo de Pontones, en el paraje llamado Majalascañas descubrimos un tramo de una longitud de 500 mts. con una anchura de caja de unos 2'50 mts. cuyo aspecto hace sospechar que se trate de una vía romana. Empedrado perfectamente, crepidines de alrededor 60 cms. de alto y de parecida anchura, los naturales lo designan como camino de Peña Mujo, cuyo nombre auténtico es Peña Hamusgo, en la cual sitúan las relaciones los restos de un castillo16. Aquí no encuentro conexión lógica con todo lo demás expuesto, pero el camino discurre por terrenos que vierten al Segura y se dirige recto para superar un collado que es la divisoria de aguas y buza por los barrancos y arroyo de las Espumaderas, que vierten al Guadalquivir. Se me ocurre que fuera otra ruta alternativa para comunicar ambas cuencas, Cástulo con Cartagena, y que, desde la Loma, buscara el paso del Tranco, cuya dificultad aparecía vencida con trabajo y artificio en el siglo XIX, según MADOZ, lo cual no quiere decir que no lo estuviera antes17. El mismo autor afirma que el camino atravesaba toda la Sierra hasta Santiago de la Espada, último pueblo de la provincia por el rumbo sur.

De modo que hay que corregir la afirmación de HüBNER de que no se conocen en la comarca de Segura testimonios de la antigüedad, aparte de las lápidas que él recoge. Por el contrario, cada vez se encuentran más testimonios de habitación y, sobre todo, de circulación, que es el tema de este Congreso. A título de indicios debe recordarse el hallazgo de un tesoro calificado de tartésico, el llamado de Santiago de la Espada, compuesto por diversos materiales destinados al parecer a su refundición y la existencia de una extensas ruinas urbanas que señalan las Relaciones de Felipe II18 cercanas al nacimiento del Segura, término de Pontones (hoy Santiago-Pontones) a las que se dirige un camino ancho y bien marcado que cruza el Segura, a poca distancia de su fuente, por un puente de piedra, uno de los "pontones", el alto, que da nombre a la aldea compuesta de dos núcleos, Pontón Alto y Pontón Bajo. Junto a ese camino hay al menos dos zonas de petroglifos. Entre ambas aldeas hay una amplia meseta, bordeada por un barranco y el curso del río, que tiene el sugestivo e inesperado nombre de Castilla la Vieja.

Falta por completar muchas partes de este trazado que postulamos. Queda por dilucidar la duda que nos planteábamos sobre la continuación del mismo ya en la provincia de Granada. Se da por repetido lo que comentábamos en nuestro trabajo inicial sobre el camino que cruza a los pies del puerto de la Losa, el llamado Barranco Conejero, que da acceso, flanqueando el macizo de La Sagra, a la tierra de Huéscar y Hoya de Baza.

NOTAS

1 No puede pasarse por alto que el difundido National Geographic Magazine siga, todavía en 1983, situando Cástulo en Cazorla, en un bonito mapa titulado "The historic Mediterranean 800 B.C. to A.D.1500", error derivado de cierto parecido gráfico, pero que ya Ambrosio de Morales (en 1577) había advertido y corregido. Escribí al magazine ése citando a Morales y la existencia en Linares de un museo arqueológico monográfico sobre Cástulo y me contestaron citando a Wisemann y Chevalier, ambos equivocados al respecto. No rectificaron. Además, en un trabajo sobre la seda en Europa, se ignoraba a España, donde se cultivó y trabajó desde la época musulmana (ver, p. ej. la Risala fi fadlu Al-Andalus de Al-Saqundi) hasta casi hoy. Tampoco rectificaron. Finalmente, un reportaje sobre asentamientos de balleneros, se "adornaba" con un suelto histórico-político-ignorante en cual se afirmaba la ideología vasquista como algo de siempre. Cancelé mi suscripción y, cuando aparecen en la Facultad folletos de propaganda del magazine advierto a mis alumnos sobre la solvencia histórica de esta excelente revista geográfica, en lo relativo a España.

2 SILLIERES, Pierre: Le camino de Aníbal. En "Melanges de la Casa de Velázquez". Madrid, 1975. p.41. "On se rend compte aujourd'hui de l'essor que connurent les mines de la region de Cástulo... Or, une partie de l'exportation se faisait varisemblablement par Carthagene, tete de navigation vers Ostie et l'Italie...".

3 Ver VALLVE BERMEJO. La cora de Jaén. En "Al-Andalus". Vol. XXXIV. Fasc.1. p.77. y La cora de Tudmir. En el vol. XXXVII. Fasc.1, p. 167.

4 En mi exposición de esta ponencia advertí que soy historiador del Derecho, no especialista en caminos, y que estaba allí a título de caminante.

5 HÜBNER. Corpus Inscriptionum Latinarum (C.I.L.) dice: "Segura ipsa oppidum non exiquum, sed in paeninsulae parte situm, quae etiam hodie tam ignota est quam Africa interior, scilicet in saltu de Segura, qui solus totius Hispaniae etiam nunc silvis densissimis dicitur tectus est, non videtur antiquitatis vestigia praebere, scriptor certe unicus, qui de ea comentatus est, Iohannes de la Cruz Martinez (Memorias sobre el partido judicial de Segura de la Sierra, Baeza, 1842,4) nulla indicat. MARTINEZ GARRIDO escribió esta obra en su juventud, de ella dice MUÑOZ Y ROMERO (Diccionario bibliográfico-histórico de los antiguos reinos, provinçias, ciudades...etc. Madrid, 1858. Art. "Segura") que no es muy valiosa, excepto la parte referente a los montes.

6 "Puente Mocho" sobre el Guadalimar. "Revista de Obras Publicas". Enero, 1984.

7 El Puente Mocho, dos mil años de historia. En "Bujaraiza". Revista de la Asociación Sierra de Segura. N1 2. pp. 10-11.

8 N1 16. Monográfico. Homenaje a la memoria del Prof. Arias Bonet. Se publican, con dudas, las lápidas encontradas hace relativamente poco en término de Benatae y en la iglesia parroquial de Orcera y comentan los trabajos sobre las epigrafías en roca viva del llamado "Cementerio romano" de Villarrodrigo (Uno aparecido en la revista "Don Lope de Sosa". Año 1922, núm. 115, sobre una comunicación del secretario del ayuntamiento, Ramón de Aguilar y otro de CUENCA ANAYA en "Habis". Universidad de Sevilla, 1/1970). También hallazgos numismáticos, algunos del tipo "Restauratio ab chaos" y estatuarios: unas estatuillas de Hércules y de un carnero ambos de bronce.

9 En esta magnífica y romántica publicación, su editor, redactor-jefe, administrador y mecanógrafo, Gonzalo Arias, hacía unas atinadas observaciones a mi trabajo primero, señalando mis errores (n1 37), reconocidos por mí sin sombra de duda, en cuanto a lo de "derecha" e "izquierda" (n1 38). En el mismo número, Almendral Lucas (n1 38) publicaba unas apostillas y Franco Sánchez que admite la posibilidad de esa vía y afirma tener el camino controlado en la época andalusí.

10 Relación de los Pueblos de Jaén. VILLEGAS DÍAZ y GARCÍA SERRANO. BIEG núms. 88-89. p. 229 "Otro edificio ay de casas caydas a la parte del mediodía, una legua de Sigura ques en el Campo de Sancho Pérez junto a la cuesta del Arrecife".

11 Como indicábamos en nuestro trabajo inicial, la denominación de moro ya daba la posibilidad de que fuese romano. Recogíamos de SILLIERES, de Le camino de Anibal (en "Melanges de la Casa de Velázquez") que a la vía romana por la zona de Santisteban y Castellar se le llama popularmente "Camino de los moros".

12 Como nota puramente geográfica advertir la confusión sobre el nombre de este río. En la relación correspondiente a Santiago de la Espada se llama Zumeta y Royo Frío al que desciende desde la rambla de los Cuartos, mientras que el que se llama actualmente Zumeta en los mapas del Instituto Geográfico es un afluente de aquél.(Relación,... Ed. cit. p. 229).

13 Relación...de los pueblos de Jaén. Ed. cit. p.229.

14 Hago referencia a este paso en El miliario extravagante, n1 42. pp. 18-19.

15 Este pueblo tiene comparativamente una gran riqueza epigráfica. Aparte de las inscripciones recogidas por HÜBNER (C.I.L. II.3246, 3247 y 3248) hay que señalar las inscripciones en un corte rocoso al aire libre en el llamado cementerio romano, en el paraje de El Portichuelo (ver Don Lope de Sosa, año 1922, n1 115, pp. 199-205; CUENCA ANAYA Habis, Universidad de Sevilla 1/1970, pp. 199-205 y CRUZ AGUILAR, nuestro trabajo citado en "Revista de la Facultad de Derecho" nE 16 monográfico.

16 Ed. cit. p. 229. Cerca de Orcera indica (pp. 184 y 185) hay una fuente Hamusgo, hoy se dice Amurio o Murjo. Evidentemente ambos topónimos hacen referencia a los Hamusk, que fueron reyes taifas de la Comarca.

17 El Tranco de Monzoque, que recibe su apellido de un cortijo de ese nombre situado en la orilla izquierda del Guadalquivir, era el paso desde la campiña al interior de la Sierra, como dice MADOZ que lo describe de forma dramática (Diccionario... art. "Jaén" p. 501). Dice que sólo las personas acostumbras pueden cruzarlo sin sentir horror y mareos. Tallado en la piedra y sostenido en algunas partes por troncos embutidos en la roca, con una anchura de cuatro pies, una longitud de 10 varas y a 100 varas de altura sobre el río. Una vez que se iniciaba no se podía retroceder. Aún he oído a los naturales contar que si se encontraban dos bestias en su mitad era preciso despeñar a una, quizá una ponderación exagerada, porque si tenía 10 varas se podían avisar. También las bestias de carga están adiestradas para "sejar", es decir retroceder de espaldas. La orden de los arrieros es "(sejátras!". He oído también que había una persona que se ocupaba de reparar el paso y cobraba "una perra gorda" a los transeúntes.

18 Según la edición citada repetidamente de VILLEGAS Y GARCÍA SERRANO, p.229. Las llama Cabeça de los Algaçiles y no sabemos si es errata del texto impreso por no tener a mano las fotocopias que sacamos de la copia de la Academia de la Historia, y si se trata de "alguariles". Nos trae al recuerdo que una elevación cercana a la Puebla de Don Fadrique se llama "Los Almaciles".