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Amador Ruibal
Instituto de Bachillerato "Cardenal Cisneros". Madrid
EL CAMINO DE TOLEDO A CÓRDOBA POR EL PASO DE ALHOVER Y SU DEFENSA
Actas del II Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Tomo II, pp. 37-52

Camino y civilización son términos inseparables, como lo son civilización y cultura, pero cualquier civilización ha necesitado siempre proteger sus vías de comunicación. Por eso la arquitectura militar ha estado históricamente unida de modo indisoluble a las rutas, especialmente en los tiempos inseguros del medievo. En España, en la época del dominio musulmán, de frecuente actividad bélica, la protección de los caminos será una necesidad constante.

Córdoba fue la ciudad escogida por los musulmanes como centro del poder político en los tiempos del Emirato independiente y del Califato. Toledo era la antigua capital de la España visigoda, con mucha población autóctona con un fuerte componente mozárabe que añoraba los días de esplendor pasado. Además siguió siendo la ciudad más importante del centro peninsular, de quien dependía gran parte del esfuerzo guerrero frente a los cristianos.

Por todo ello era una necesidad la existencia de un sistema de comunicaciones que permitiera un enlace rápido y seguro entre estas dos ciudades y, asimismo, era preciso defenderlo. Ello motivó la construcción de una red de fortalezas en torno a estas vías, que cumplieron además otras funciones como servir de lugares de etapa y abastecer a los viajeros. Alguno de estos caminos y su protección tenían origen romano. Uno de ellos era:

1.- EL CAMINO DEL "PORTUM ALFOUERE"

Toledo está a 210,5 Km al norte y 65,5 Km al este con relación a Córdoba, midiendo 228,8 Km la recta imaginaria de unión entre las dos ciudades, el camino más lógico entre ambas sería el que teniendo en cuenta la orografía aumentara lo menos posible esta distancia. Este requisito lo cumple este camino.

Fue muy usado por los musulmanes para atacar Toledo. Su punto inicial, en Córdoba, era la Bab Tulaytula y de allí, por el puente de los Pedroches, iba a Armillat, a 25 Km., primera etapa. Estaba en la zona hoy anegada por el embalse del Guadalmellato, por cuya vaguada subía Sierra Morena, al castillo de Almogavar, la segunda etapa. De allí, por Fahs al-Balut cruzando el Guadalmez, a Sierra Madrona, atravesándola por puerto Mochuelo ante el castillo.

Seguía a la Sierra de Solana por Fahs al Kudya y, cruzando el Tirteafuera, a Abenójar, lugar de etapa. Por Fahs al-Fayy llega al Guadiana y por el puerto del Recuero a la Sierra de Navalgrulla. Por el "Camino de la Plata" cruzaría la sierra de Navalaencina y sigue por la Cañada de la Loba hasta Vecedilla donde vadea el río Bullaque. Pasa bajo la Torre de Abraham y remontando el río Milagro cruza ante el castillo, en el puerto de Alhover.

Por Ventas con Peña Aguilera, Cuerva, Layos y Argés se llega a Toledo. Este camino es recogido por la obra de Istarji: "Kitab al-Masalik Wal-Hamalik" redactada hacia el 9211.

Las crónicas cristianas recogen frecuentes referencias al uso de esta vía. Los Anales Toledanos I nos dicen: "Vino fillo del Rey de Córdoba con Algavares, è con Aloces è con Andaluces, è muchos peones adaragados, è pasaron Tajo è corrieron è prisieron. Día de Mercoresa en XVIII días de September era MCCLI"2.

Ximénez de Rada nos dice que construyó el castillo de Milagro "In via publica per quam Toletum arabes gravius infestabant"3.

Casi todas las referencias cristianas son del siglo XIII, ya que en este siglo el esfuerzo bélico se concentró en la zona de Calatrava la Vieja, por lo que a partir de la ocupación de esta plaza las incursiones musulmanas contra Toledo no pudieron usar otra vía que la del puerto de Alhover4.

Además el espacio entre Sierra Morena y los Montes de Toledo fue muy peligroso pues las incursiones cristianas buscaban el control de esta vía desde el siglo XI, dominándola a partir de 1147, como demuestra el Edrisi al tratar la lucha constante de los habitantes de Gafiq con los cristianos en tiempos de Alfonso VII, cuando se adueñan de la Maestranza, Pedroche y Santa Eufemia.

Con la recuperación almohade este camino volverá a ser transitado por los musulmanes hasta principios del siglo XII y consta que el mismo Emir lo recorrió en el año 19065.

Así pues su momento culminante, en lo militar, fue tras caer Toledo en 1085 ante Alfonso VI pues los Montes de Toledo son la frontera natural, que separa a musulmanes de cristianos.

Cuando tras la derrota de los almorávides se progresa hacia el sur, queda esta zona en poder de los cristianos tras conquistar Calatrava, en 1147, aunque desde antes los documentos demuestran que se sabía que había aquí un castillo islámico, en despoblado, como lo prueba un privilegio de Alfonso VII, dado el 29 de Abril de 1146, pues dona dos VILLLULAS desiertas llamadas ALFOVERE y de los PORCOS situadas ambas ULTRA PORTUM para poblar y edificar. Especifica que dona la primera CUM CASTELLO QUOD IBI EST y que las concedía CUM TERMINIS QUOS HABUERUNT IN TEMPORE MAURORUM6.

Sin embargo no hay noticias de esta fortaleza en los tiempos de predominio musulmán, pues esta es la primera mención de la misma y era lugar deshabitado, que ahora se poblaría. Esta zona tras la derrota de Alarcos, en 1195, vería muy disminuida su población, que desaparecería a raíz del paso de la expedición almohade, en 1196, en la que tras atacar Toledo conquistaron Dar Al Gra y por este paso se dirigieron a Piedrabuena7.

Más tarde, tras la Navas, a raíz de la construcción del castillo del Milagro por el arzobispo don Rodrigo Ximénez de Rada, las menciones del lugar abundan en las crónicas. Esto se debe fundamentalmente al arzobispo y ello por dos razones:

A- Por la difusión que alcanzó su obra como cronista, dado que fue utilizada como fuente por los historiadores, y en ella se tratan las circunstancias del levantamiento de esta fortaleza8.

B- Porque el mismo arzobispo se encarga de que los diversos soberanos, a los que sirvió, aprecien lo realizado y confirmen su posesión de la fortaleza y sus términos, que engrandece por todos los medios: donaciones, compraventas, permutas9.

La presencia de estas fortificaciones indican la importancia del camino en el medievo y sirven para estudiar la arquitectura militar en este período pues se trata de fortalezas con fecha de fundación y una época aproximada para final de su uso.

 

2.- LA OBRA DEFENSIVA DE XIMÉNEZ DE RADA: "EL MILAGRO"

 

Los almohades atacan Toledo tras la derrota de Las Navas por el puerto de Alhover, por estar la vía principal en manos de los cristianos, que ocuparon Malagón, Calatrava, Benavente y Caracuel.

D. Rodrigo, levantó el castillo del Milagro, en el invierno de 1213-14, para imposibilitar la amenaza a Toledo por este puerto, pues Torre de Abraham y Piedrabuena no se habían recuperado aún.

Fue una época difícil por el hambre. En 1212 se recuperaron gran número de fortalezas, abandonadas en su mayoría. La huída de los musulmanes de la zona y la falta de asentamiento cristiano por tan reciente conquista imposibilitó el aprovisionamiento, ya que el botín de las plazas conquistadas apenas bastó para satisfacer las más perentorias necesidades del gran ejército cristiano.

Las gentes del arzobispo, al trabajar en Milagro, dependían del suministro que les enviaba Toledo. Añádase la dificultad de la inclemencia del tiempo y las frías temperaturas invernales12.

Ximénez de Rada estuvo con ellos, pero se marchó para Toledo a celebrar las fiestas pascuales, momento en el que los musulmanes asaltaron la fortaleza en plena etapa de construcción13.

En el asalto van a intervenir 700 caballeros y 400 infantes, que pudieron ser rechazados, aunque con grandes pérdidas, gracias a que el muro y el foso del recinto externo estaban acabados14.

Después Don Rodrigo irá a Burgos donde comunicará a Alfonso VIII lo sucedido, por lo que recibirá donación de 20 villas, pero el rey morirá casi en seguida, antes de dejarlo documentado15.

Su sucesor Enrique I reconocerá la deuda y el 6 de Noviembre de 1214 constituye el señorío del Milagro y lo dona a la Mitra Toledana tan sólo un mes después de la muerte de Alfonso.

Esta fortaleza era la antiguamente donada por Alfonso VII en el 1146 pues el amanuense que reprodujo en el LIBER I la escritura de la donación, donde Enrique I deja el alfoz de Milagro, la titula "DE DONATIONES NIRACULI QUOD ALFOVER VOCABATUR".

Pocas noticias hay después de la fortaleza, pero desaparecido aquí el peligro musulmán se incitó el asentamiento de población en su entorno, pues el 24 de Enero de 1222, Fernando III concederá a todos los pobladores del Milagro el fuero de cualquier villa o pueblo que eligiere al arzobispo16.

Milagro tenía el control del territorio hasta la vía vieja de Calatrava a Toledo, por el puerto de Orgaz, hasta Corralrrubio y Alhover, por el de Avellanar y Maches hasta Estena y desde allí a la misma hoz del Guadiana con su río y cuevas hasta Abenojar17.

En tiempos de Fernando III el arzobispo cederá al rey este castillo y sus términos a cambio del derecho a conquistar Baza y de la villa y castillo de Añover del Tajo. En 1246, necesitando Fernando III dinero para lograr la conquista de Jaén, venderá los bienes recibidos del arzobispo por la considerable suma de 45.000 maravedíes de oro al concejo de Toledo18.

En el XV se despobló. Las Relaciones Topográficas ordenadas por Felipe II sólo nos dicen: "En la jurisdicción de Molinillo está nuestra Señora del Milagro, donde dicen que está el castillo del Milagro, aportillado, es antigualla, no tiene armas, ni munición, ni alcaide, ni hay quien se acuerde de haber tenido. Creen que se despobló por pestilencia"19.

 

3.- ESTUDIO ARQUEOLÓGICO DEL CASTILLO DE MILAGRO

 

3.1 Emplazamiento

Este castillo es, según Terrassé, una fortaleza de barrera, cuya misión fundamental es controlar el paso por el puerto y detener cualquier ataque islámico que pretenda discurrir por él.

Está en la margen izquierda del río Milagro, aprovechando una zona escarpada que tenía al nordeste protección natural por el río, que además creaba al oeste un espacio pantanoso que hacía difícil el acercamiento a la fortaleza por lo que la zona de más fácil acceso era su frente sur-sudeste donde se situó un foso excavado en la roca, cuyo material se utilizó para sus muros.

El emplazamiento es, estratégicamente, adecuado para cerrar el paso por este camino, pero su situación plantea un problema: El río Milagro lo separa de Toledo y, aunque existe vado al pie del castillo, cualquier crecida del río hace problemático su cruce y dificulta la llegada de refuerzos o provisiones. Además la cota ocupada se prolonga hacia el sur casi con la misma altura, por lo que pese a la muralla y la cárcava artificial el primer recinto resulta débil y su defensa un tanto complicada.

 

3.2 Descripción

"Se compone de un recinto apoyado en la orilla del río con un reducto central. El recinto irregular mediría más de 200 metros N-NE a S-SO y unos 145 metros de E a O. Lo cerraba un muro de 1'50 metros de grueso con foso tallado en la roca que lo protegía y sirvió de cantera para su construcción. Ninguna torre le servía de flanqueo por lo que es construcción de gran economía de medios.

El reducto interno del ángulo N-NO está mejor construido, sus muros de 2 m. de espesor utilizan piedra mezclada con mortero de cal. Sólo el interior parece realizado con encofrado de grandes dimensiones, 115 cm de alto y 70 de distancia entre mechinales.

Norte y este están protegidos por lo abrupto de la orilla y el resto por el foso. Plan simple pero de imposible reconstrucción donde resaltan las raras torres y el escalonado ángulo oeste. La rapidez y economía inspiran construcción con técnicas islámicas".

Esto es lo único que hay sobre este castillo examinando las obras dedicadas a fortalezas medievales españolas y se debe al investigador francés Michel Terrassé.

Al contrario que las circunstancias históricas, que han atraído a múltiples investigadores por ser una fortaleza del arzobispo Ximénez de Rada, su estudio arqueológico no despertó demasiado interés dados los escasos restos que nos quedan.

 

3.3 Estudio del Castillo propiamente dicho

Su eje mayor mide 38 m. (este-oeste) y 33 el menor (norte-sur). Su frente norte está en un acantilado sobre el río. El sur, llano, está guarnecido por antemuro y foso artificial excavado en la roca, que alcanza los ángulos sudeste y suroeste del castillo. El oeste se encontraba sobre ladera de rápido declive, que hacía innecesario el foso. A sus pies se encuentra un llano pantanoso, inundado por el río, con abundantes juncos y cañizales. Ha sido en parte desecado. El frente este, la zona con más restos, nace en el acantilado del río (ángulo ND) y llega al comienzo del foso cavado en la roca (ángulo SD), pudo haber carcava y antemuro hoy perdido.

El perímetro del castillo eran unos 150 m. de muralla, de los que conservamos, sobre el suelo, sólo unos 45 m. y otros 16 m. a ras del mismo, aunque por ser trazado regular puede ser reconocido todo el perímetro sin dificultad. De los 40 m. del frente del río, sólo son visibles 8 desde el interior del castillo, pero desde el exterior se ve casi todo el cimiento y la base del muro, que se sitúa sobre el acantilado indicado antes.

Se destaca el buen foso, excavado en la roca. Cubre el frente sur del castillo con una anchura de 6 m. y una profundidad de 5.

Ocupa una superficie de terreno de casi 2200 m2, con antemuro y foso, siendo la última defensa de la población. Sería morada del alcaide, residencia de la guarnición y almacén de pertrechos de guerra. Por su emplazamiento no podía ser atacado sin conquistar previamente la ciudad, de aquí su carácter de último reducto.

 

3.4 La ciudad

Su perímetro es algo más de 600 m. ocupando una superficie de unos 24000 m2, aunque engloba al castillo propiamente dicho, que ocuparía 2200 m2 de los indicados. Su frente norte forma parte del perímetro defensivo de la ciudad. Hoy conservamos 173 m. del muro de la población, que no tiene torres. Es obra pobre, predominando tierra y cal con lascas de pizarra del foso excavado ante él.

De las construcciones internas nada queda sino montones de escombros y la ermita aunque considerablemente renovada.

 

4.- LA TORRE DE ABRAHAM

 

Es torre musulmana que dominaba una garganta de este camino. Muy citada en crónicas del siglo XII, fue conquistada por Alfonso VII y abandonada tras el desastre de Alarcos, ya que en 1196 los almohades, que volvían de asediar Toledo, la encontraron vacía. Recuperada tras Las Navas, sirvió de avanzada del Milagro.

Es cuadrada, con muros de 10 m de longitud, 1'70 de grosor y 8 de altura, consta de sótano-almacén, planta principal y terraza almenada. Ha perdido uno de sus lados y la muralla que la rodeaba, que debió tener torreones en los ángulos. Se alza en un cerro, sobre el embalse de su nombre, cerca de la carretera de Ventas a Porzuna, desde la que es bien visible.

 

5.- MIRAFLORES

 

El castillo de Miraflores, en Piedrabuena, Ciudad Real, es fortaleza islámica, con muestras cerámicas de los siglos IX-X. Construído en tabiya y en mampostería principalmente. Ocupado a mediados del XII por los cristianos, lo recuperan los almohades en 1196 y pasará de nuevo a los caballeros de Calatrava en 1212, sufriendo diversas modificaciones arquitectónicas.

Es castillo adaptado al terreno, de forma irregular, con una única torre. Conserva toda su muralla de tabiya y mampostería. Es obra musulmana. Los calatravos modifican la entrada, adaptándola para el uso del rastrillo. Hay un gran aljibe con bóveda gótica de ladrillo, reforma cristiana, una gran caballeriza, sobre la que se levantaba la cámara principal, una cámara más pequeña con ventana de 2 punto y dos grandes almacenes. La torre tuvo cuatro plantas con suelo de madera hoy desaparecido.

La fortaleza fue abandonada pronto, probablemente en el siglo XV, al trasladarse la puebla al llano y construir nuevo castillo, más cercano a la zona de cultivo y a las vías de comunicación, el castillo de Mortara, hoy plaza de toros, en Piedrabuena.

Esta muestra de arquitectura militar, fortaleza del entorno de Calatrava la Vieja con la que tendrá relación tanto en época musulmana como bajo dominio cristiano, hay que compararla con las transformaciones experimentadas, en los siglos XII-XIII, por otros castillos de su entorno como Caracuel, Salvatierra, Alarcos o la misma Calatrava como se indicará en la bibliografía.

5.1 Referencias históricas

Aunque fue islámica no está citada hasta la época de dominio de la Orden de Calatrava en la zona, 1157/1195, como fortaleza musulmana ocupada por la Orden, que no la perdió tras Alarcos porque los almohades prosiguieron hacia Calatrava, siguiendo el camino principal para tomar el punto más importante de esta zona.

En cambio la expedición de 1196, que asedió Toledo, la tomó en su ruta de regreso por el puerto de Alhover. Permaneció en poder de los almohades hasta 1212 ya que el ejército cristiano la ocupó tras conquistar Calatrava en su marcha hacia las Navas.

Vuelta de nuevo a posesión de la Orden de Calatrava la vemos incluida en la concordia sobre diezmos de 1245 entre la Orden y el arzobispo de Toledo, por lo tanto tenía iglesia y moradores. Sería probablemente en la segunda mitad de ese siglo cuando surgiría el nuevo emplazamiento y en el siglo XIV el traslado civil se habría consumado totalmente. Las Relaciones Topográficas del s. XVI citan tan sólo el castillo aportillado que hay en sus proximidades, que "era de moros".

 

5.2 Emplazamiento

Al nordeste de Piedrabuena, a 741 metros de altura, junto al monte Cerrajón. Tiene contacto visual con Benavente y Alarcos y desde su torre se verían el Castillejo de Porzuna y Picón Viejo. Apenas hay restos del poblado que debió existir ante el castillo. Sólo huellas de subterráneos excavados en la roca y aljibes.

Fortaleza irregular por adaptación al terreno. Asentada sobre roca, presenta fuertes desniveles, con declive en sentido sudeste-nordeste que obligó a levantar muros de diversa altura y nivel. Internamente tiene cuatro niveles de suelo20.

Conserva todo su perímetro de 166 m. de cortinas quebradas con una sola torre. Construído sobre todo en tabiya, cuyas marcas de encofrado se mantienen, y mampuesto, con sillares en ángulos y en la entrada y sillarejo en la parte inferior de las cortinas.

Hay ladrillo en el interior, en el aljibe, encuadres de puertas, una buena ventana abocinada y numerosos pequeños vanos cuadrados. También algún muro interior muestra alternancia de mampostería e hiladas de ladrillo.

Como cubierta se empleó la bóveda de cañón de mampostería, que se conserva sólo en la entrada, la bóveda de ladrillo apuntada, que cubre parcialmente el aljibe y el techo de madera, muy usado para los pisos intermedios, como nos lo demuestran los grandes huecos de los muros para las cabezas de las vigas.

Mantiene las cortinas norte y oeste hasta el camino de ronda con parte del parapeto, como la torre esquinera. Las demás están parcialmente desmochadas, como la zona sur cuyos muros alcanzan sólo la altura del suelo interior del castillo, que presenta en este lugar su punto más elevado alcanzando una diferencia de 6 m. con el suelo exterior. Estas cortinas tienen 6/9 m. de alto.

El nivel inferior de suelo está al este, lo que obligó a comenzar sus muros a altura muy inferior a los restantes, pues hubo que elevarlos 13 m. sólo para alcanzar el nivel del suelo interior. Esto permitió colocar aquí dos grandes sótanos-almacenes que llenan el espacio entre la cortina y la roca natural que forma el suelo interno del castillo.

La puerta se abre adosada a una gran roca, que destaca a gran altura sobre el suelo exterior, con acceso en fuerte pendiente. Tiene una cámara inferior con bóveda de cañón, que encerraba la doble hoja de la puerta, asegurada con gruesa barra transversal, y un rastrillo, que se manejaba desde el piso sobre la entrada.

Castillo de Miraflores en Piedrabuena

5.3 Perímetro exterior

CARA NORTE: Contiene la puerta principal flanqueada por rocas y enmarcada por hileras de sillarejos, que disminuyen de tamaño al alcanzar el arranque de la bóveda. Cortina con cinco quiebros, con basamento de mampostería reforzado por grandes rocas. Hay ventana abocinada con arco de medio punto de ladrillo, cercana a la torre que une los frentes norte y oeste.

CARA OESTE: Cortina con cuatro quiebros construida con los mismos materiales. Conserva mechinales y huellas de encofrado. Tiene unos 10 metros de altura media.

CARA SUR: Los mismos materiales y disposición. Primero hay una cortina de 19 m., seguida de otra de 4,60 m. en ángulo obtuso y una tercera de 8,40 m. La altura disminuye progresivamente.

CARA ESTE: Se observan varios tramos cimentados por rocas que incluso se han utilizado como refuerzo del interior del muro. Todo es de tabiya. El grosor de las cortinas oscila entre 1,60 y 1,80 m., salvo en esta zona de almacenes donde se alcanzan los 2,25 m.

 

5.4 Torre

De planta rectangular, ocupa el ángulo noroeste. Su altura interna son 10 m. y externa 15/18 m. según el nivel del suelo.

Externamente presenta:

a) Un cuerpo inferior macizo de mampostería y sillarejo en hiladas con sillares en los ángulos. Los mejor conservados están en el suroeste donde hay 20 sillares superpuestos. Tiene este tramo 5/8 m. de alto según sus frentes.

b) El resto de la torre en altura son 10 tramos de encofrado hasta el parapeto. Unos 9 m. más de alto, lo que nos da una altura de unos 17 metros para la torre.

c) El coronamiento está deteriorado, con restos de parapeto y pequeños vanos cuadrados de ladrillo para las buhardas de madera.

d) En el lado sur de la torre está su única ventana-saetera, que corresponde a su planta inferior21.

Internamente presenta las siguientes plantas:

a) Un primer piso hueco con entrada desde las caballerizas por puerta de 1,20 m. de ancho y 1,80 de alto, con escalones para llegar a ella. Es la planta de la ventana, a 1,80 m. del suelo interno. El grosor de sus muros es 1,60 m. Tenía techo de madera a 3,60 m. de altura. Su superficie útil es de 10,80 m2.

b) Sobre esta cámara había una segunda planta con entrada independiente por la gran cámara sobre las caballerizas, que era la principal del castillo. Sus jambas son de mampostería e hiladas de ladrillo a soga y tizón, con arco de medio punto rebajado.

c) Un tercer nivel lo forma otra cámara semejante, pero con bóvedas de cañón. Pasaba a través de ella el camino de ronda.

d) Coronaría la torre una terraza con acceso desde la cámara abovedada. Sólo conserva parte del parapeto.

 

5.5. Entrada de la fortaleza

Situada al extremo de la cortina norte, tras un quiebro que permite la defensa por flanqueo desde el oeste. Su acceso es un camino en fuerte pendiente. Es independiente de la cortina, un bastión angular, de 8.50 m. de longitud por más de 8 m. de alto. Usa cuatro tipos de materiales diferentes:

a) ROCA NATURAL: En los quicios y laterales de la puerta. Son dos grandes rocas, la este, de 4 m. de alto sobre el umbral, fue trabajada para dejar expedita la puerta del castillo.

b) TOSCOS SILLARES, casi sillarejos de dimensiones diversas. Forman el encuadre de la puerta adaptándola a la forma irregular de la roca. A soga con escasos tizones.

c) MAMPOSTERÍA: Forma la base del muro oeste de la puerta, de 4,10 m. de longitud. Rellena huecos entre dos grandes rocas que sirven de cimiento natural a este sector.

d) TABIYA: Muy rica en piedra. Es el material utilizado en la parte más alta, sobre una hilada de mampostería, situada sobre los sillares. 5-6 tramos sobre la entrada y 9-10 en el ángulo este.

Castillo de Miraflores en Piedrabuena. Aspecto interno de la entrada.

Parece un bastión rectangular adosado a la cortina principal. Quizá destacó sobre ella como una torre. Tiene un frente interno de 6,40 m. y una profundidad total de 3,85 m. en la cual se abre la puerta cuyo vano, de 2,50 m. de anchura, está cubierto por bóveda de cañón cuya clave dista 4,70 m. del suelo. Hay dos zonas, la inferior con 5,30 m. de alto y la superior de casi 4 m. Sus ángulos laterales son grandes sillares, a soga y tizón, pero los frentes son una mezcla de sillarejo y mampostería por hiladas. Su estructura interna es en cal y canto. La planta superior era la cámara para accionamiento del rastrillo con un hueco lateral para un contrapeso con 0,60 m. de ancho por 2,70 de profundidad.

La entrada es de planta rectangular de 3,85 m. de largo por 2,50 de ancho, con un primer espacio para un rastrillo de más de 3 m. de ancho por unos 25 cm. de grosor y a continuación una puerta de doble hoja de unos 2,50 m. Sus paredes son de sillarejo en grandes bloques con 3,35 m. de alto y se cubre por bóvedas de cañón. Conserva quicialeras para goznes y hueco para la tranca.

La cámara sobre la entrada presenta una superficie útil de 12,80 m2, 2 por 6,40 m. faltando sus muros laterales. Era la cámara del rastrillo, con el vano para una enorme viga del que colgaba elevándolo a unos 3 m. del suelo.

 

5.6 Patio tras la puerta

Zona de distribución a modo de pequeño patio delimitado por la entrada al norte, al este una cortina de 8,80 m. de largo y 2,25 de grosor, de encofrado con hiladas de mampuesto en su cara interna. Al sur linda con el muro de las edificaciones internas, de 8 m. de largo por 1,40 de grosor, y un paso de 2,10 m. de ancho. Comunica con los accesos a otros patios y dependencias.

 

5.7 Aljibe

Construcción semisubterránea de 6,10 m. por 3,10, con 18,91 m2 de superficie útil. El grosor de sus muros es de 90 cm y una altura de 4 m. hasta la clave de su bóveda apuntada de ladrillos colocados de canto, que tiene un grosor de 60 cm. Pasando sobre ella se entraba en la cámara principal del castillo.

Su interior está lleno de escombros, pues la bóveda se ha hundido en sus 4/5 partes, por lo que es de suponer que su suelo estaría a nivel inferior al actual. En gran parte está excavado en la roca que forma el suelo de la fortaleza. Su lado norte externo ha sido recubierto con capa de mampostería y ladrillos en hiladas de 55 cm de altura, alternando tramo de mampostería y una hilada de ladrillos, hasta un máximo de cinco tramos. Predominan los ladrillos a tizón y en algunos puntos la hilada de estos es doble para cubrir vacíos dejados por la piedra que es muy irregular.

 

5.8 Habitaciones subterráneas

Dos grandes almacenes ocupan el ángulo sudeste. Se levantan aprovechando la gran diferencia de nivel existente en este punto en el suelo de la fortaleza. Están situados al sur del patio tras la entrada. Forman un rectángulo de 10x11 m. de lado que está a su vez dividido por un muro intermedio de 7,60 de largo por 1,10 de grosor. Su pared este es la cara interna de un tramo de cortina de 2,25 m. de grosor por 11 m. de longitud, que dobla en 90 grados para formar su lado sur, con 12,25 m. de largo22.

Su lado norte es el muro interior, de 8,80 m. de largo por 1.40 de grosor que linda con el patio citado, mientras que el oeste es el suelo rocoso natural recubierto en su parte superior con un tramo de hormigón de 2,10 m. de ancho por 8,75 m. de largo.

Ocupa una superficie de 134,75 m2 de los que sólo son útiles 48,50 m2 entre los dos subterráneos, 25 m2 el norte (3,30 por 7,60 por 2,60 de profundidad media) y 23,50 m2 el sur (7,60 por 3,10 por 5 m. de profundidad) cubriéndose ambos con techo de madera. Se conserva el entrante para apoyo de las vigas en sentido norte-sur. Sobre la cubierta de los sótanos se levantaría cámara que cubriría el ángulo con una superficie útil de unos 58 m2.

 

5.9 Explanada principal

Ocupa la parte sudoeste del castillo, muy irregular. Limita al norte con la cámara principal y el aljibe, al este con los dos sótanos descritos y al sur y oeste con la cortina del castillo, que forma aquí una línea quebrada de 60 m. de longitud.

El nivel de su suelo es el más alto de la fortaleza. Sólo 33 de los 60 m. de la cortina que la bordea sobresalen por encima de su nivel, conservándose el resto sólo a ras de suelo interno. Pudo ser una especie de plaza de armas y tendría construcciones de madera adosadas a la cara interna de las cortinas.

El suelo de la explanada está bastante desnivelado, aunque han sido trabajadas algunas de las rocas que en él se encuentran para que presenten una superficie más plana. Podemos considerar que de estas rocas se extrajo en parte el material constructivo.

 

5.10 Zona de acceso a las caballerizas y otras dependencias

Hay un paso, entre la cortina norte y el aljibe, que dobla ante el nivel inferior de la cámara de la ventana y lleva a las caballerizas, ante cuya entrada se ensancha formando un vestíbulo irregular de unos 54 m2., limitado por el muro del aljibe, con 2,20 m. de alto. Enfrente hay un sótano poligonal con suelo muy irregular, un almacén, al que se entra por una puerta de 80 cm. de anchura y 1,60 de alto, cuyas jambas son de ladrillo a soga y tizón, con las mismas dimensiones que el usado en el aljibe. Se cubría con arco del mismo material.

 

5.11 Habitación con ventana con arco de medio punto

Su planta es un cuadrilátero irregular. Se entraba desde la cámara principal. Su pared, sobre el sótano indicado junto al pasillo ante el aljibe, es la de menor grosor del castillo, 0,85 m. Su ventana abocinada, que mira al norte, está cubierta por arco de 2 punto hecho con 7 ladrillos de canto con bastante argamasa. En el exterior apenas tiene 20 cm. de anchura, resultando mucho más tosca que su cara interna, con cuidadas jambas a soga y tizón.

 

5.12 El sector de la gran cámara y la caballeriza

Ocupa una superficie de 126 m2, 21 m. de largo por 6 de ancho. Era una construcción con tres niveles diferentes: Una gran caballeriza inferior a la que se llegaba pasando junto al aljibe. La planta noble, salón-comedor o gran sala, que comunicaba con la habitación de la ventana, que tal vez fue capilla. Sus lados norte y oeste son las caras internas de las cortinas respectivas. Esta gran sala con suelo de madera se cubría con bóveda de cañón, cuyo arranque es ligeramente inferior al adarve. Encima habría una gran terraza tras el camino de ronda. Sería plataforma defensiva.

En la caballeriza hay contrafuertes, adosados al muro, a 2,70 y 3,60 m. de distancia uno de otro. Es cámara semisubterránea ya que su lado sur es roca natural trabajada.

El lado este de esta construcción es un muro continuo, de 1,30 m. de grosor por 8,25 de altura, de los que 4,65 son del nivel inferior, indicando el límite los huecos de 30 por 35 cm. para las vigas del suelo de la planta noble.

En esta construcción hay cinco puertas:

La puerta de entrada al sótano-caballeriza con 1,80 m. de ancho externo y 2,20 interno, pues las jambas forman una L y, aunque están muy dañadas, conservamos su umbral, con tres grandes sillares a la izquierda y dos a la derecha. Los externos miden 38 x 50 x 33 cm (izq) y 34 x 55 x 29 (dcha) y están colocados de tal forma que protegían los quicios de la puerta, que se abría hacia el interior y que estaba formada por dos hojas de 1,10 m de ancho cada una, con una altura que no se puede precisar.

La puerta de entrada a la cámara principal, también en este frente, pero más al sur que la inferior. Un vano rectangular nos muestra su antiguo emplazamiento, encima del aljibe.

La puerta de entrada a la habitación de la ventana, que hoy es un hueco informe y las puertas que comunicaban cada nivel con la única torre de la fortaleza, ya indicadas.

El conjunto resulta una complicada muestra de etapas diversas de construcción, que pueden datarse entre los siglos X y XIV.

NOTAS.

1 Alemani, J.: La geografía de la península ibérica en los escritores árabes, pág. 16. Al Bakri, Kitab al Masalik Wa I Mamalik. Traducción francesa de Guckin de Slave, Argel, 1913.

2 Los toledanos persiguen a los musulmanes hasta la torre de Abraham, donde los alcanzaron. P. Flórez en Hispania Sagrada: Anales Toledanos I, tomo XXIII, pág. 398.

3 De rebus Hispaniae, Edic. Lorenzana, tomo III, pág 191.

4 Idrisi, Descriptión de l'Afrique et de l'Espagne. No se refiere a este camino como el habitual, sino al de Calatrava.

5 Este camino es considerado el más lógico por Félix Hernández que lo ha estudiado ampliamente en "Caminos de Córdoba a Toledo en época musulmana", Al Andalus n1 XXIV y XXXII.

6 LIBER PRIVILEGIORUM T. 52

7 Piedrabuena que no había sido ocupada tras Alarcos lo será en esta expedición.

8 Ximénez de Rada: Opera pág. 190-1 ed. Cabanes Pecourt.

9 Los términos del Milagro llegaron a ser desmesurados incluso en relación con el esfuerzo realizado por el arzobispo.

10 Ximénez de Rada: Opera pág. 190.1 Ed. Cabanes Pêcourt.

11 Tras la caída de Calatrava, en un día se ocupan Caracuel, Benavente, Alarcos y Piedrabuena, lo que hace pensar que se encontraban vacías por abandono.

12 Las nevadas no son frecuentes pero los fríos son intensos en invierno en los Montes de Toledo, lo que influye en su poblamiento.

13 Las crecidas del río aíslan la puebla de toda ayuda toledana.

14 Parece que ninguno de los defensores quedó sin heridas. Se envió a los supervivientes a Toledo y se sustituyó la guarnición.

15 González J. El Reino en tiempos de Alfonso VIII. T. III p. 666

16 De Manuel: Memorias de Fernando II, pág 337.

17 Julio González: El Reino en tiempos de Alfonso VIII.

18 Impulsó el concejo, pero en todo caso ésta fue muy escasa por lo abrupto del terreno. La población se concentraría en lugares más remotos de esta zona, como Herrera del Duque o Capilla.

19 Viñas, Mey y Paz: Relaciones Topográficas de los pueblos de España realizadas en tiempos de Felipe II.

20 Fortaleza semejante por su provecho del emplazamiento, pero de trazado más regular y mayores dimensiones, es el castillo de Salvatierra. Ruibal, Amador: "Castillos de Salvatierra". Cuadernos de Estudios Manchegos n1 20 Pág.143 a 196. Ciudad Real 1990.

21 El tipo de Torre de este Castillo es semejante a las torres de la fortaleza de Baños. Ruibal, Amador: "Castro Perral, Las Navas y Baños de la Encima, tres enclaves islámicos en la alta Andalucía". Volumen Homenaje al profesor Garzón Pareja, pág. 285 a 304. Ayuntamiento de Granada. 1985.

22 En Calatrava la Vieja encontramos una disposición semejante. Ruibal, Amador: Calatrava la Vieja. Estudio de una fortaleza medieval. Ciudad Real 1984. Instituto de Estudios Manchegos. CSIC.