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Gregorio Carrasco Serrano
Universidad de Castilla-La Mancha
SOBRE CIL II 3270 Y LA ANTIGUA VÍA ROMANA DE COMUNICACIÓN CASTULO-SISAPO
Actas del III Congreso Internacional de Caminería Hispánica. pp. 183-193

El texto epigráfico objeto de nuestra atención y procedente de Castulo, es el recogido por E. Hübner en el volumen segundo de su obra con el número 3270. Dicha inscripción aparece ya incluida por B. Rambertus ([1]), así como en el Novus Thesaurus Veterum Inscriptionum de L.A. Muratori ([2]), quien ofrece la lectura siguiente:

 

        Q. THORIO. Q. F. CVLLEONI

     PROC. AVG. PROVINC. BAET

     QVOD. MUROS. VETVSTATE

COLLAPSOS. D. S. REFECIT. SOLVM

       AD. BALINEVM. AEDIFICANDVM

    DEDIT. VIAM. QVAE. PER CASTVL

   SALTVM. SISAPONEM. DVCIT

ASSIDVIS. IMBRIBVS. CORRVP

      TAM. MVNIVIT. SIGNA. VENE

      RIS. GENITRICIS. ET. CVPIDI

NIS. AD. THEATRUM. POSVIT

       HS. CENTIES. QVAE. ILLI. SVMMA

  PVBLICE. DEBEBATUR. ADDITO

    ETIAM. EPVLO. POPVLO. REMISIT

MVNICIPES. CASTVLONENSES

   EDITIS. PER. BIDVVM. CIRCENS
D   .  D

 

También el padre agustino Enrique Flórez, y tomándola directamente de Muratori, recoge en el tomo VII de su obra España Sagrada ([3]) dicha inscripción, al igual que J.F. de Masdeu ([4]) en el vol. V de su Historia crítica de España y de la cultura española, y el canónigo José Martínez de Mazas en su Descripción del sitio y ruinas de Cástulo ([5]), a finales del siglo XVIII.

Ya en el siglo XIX, Juan Agustín Bermúdez en su destacable obra Suma­rio de las antigüedades romanas que hay en España, publicada en Madrid en 1832 ([6]), incluye también el citado texto epigráfico, del mismo modo que Miguel Lafuente Alcántara (Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provin­cias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días) ([7]).

Por otra parte en el Corpus Inscriptionum Latinarum (CIL, II, 3270), como ya se ha indicado, E. Hübner ([8]) recoge el epígrafe de la siguiente manera:

 

Igualmente H. Dessau ([9]) en el volumen II de las Inscriptiones latinae selectae (ILS) la incluye con el número 5513. A lo largo ya del siglo XX, son diversos los trabajos en los que se hace referencia a la mencionada inscripción, comenzando por el estudio de Manuel Acedo sobre Cástulo publicado en 1902 ([10]), así como en su Catálogo de las inscripciones romanas del antiguo reino de Jaén ([11]). Posteriormente en 1965 ([12]) sería objeto de atención en el número 20 de la revista Oretania por parte de Rafael Contreras de la Paz ([13]), siendo abordada nuevamente por R.P. Duncan-Jones en Journal of Roman Studies en el año 1974 ([14]).

También es recogida por José Vives con el número 1.417 en su obra Inscripciones latinas de la España romana ([15]), al igual que en el conjunto epi­gráfico de Pablo Piernavieja publicado en 1977 ([16]), y ya más reciente­men­te en el volumen III del Corpus de inscripciones latinas de Andalucía, corres­pon­diente a la provincia de Jaén ([17]), con esta lectura:

 

              Q(vinto).TORIO.Q(vinti).F(ilio).CVLLEONI

              PROC(vratori).AVG(vsti).PRO­VINC(iae).BAET(icae)

              QVOD   .   MVROS     .   VETVSTATE

              COLLAPSOS.D(e).S(va).P(ecvnia).REFECIT.SOLVM

          5     AD . BALINEVM . AEDIFICANDVM

              DEDIT . VIAM . QVAE . PER . CASTVL(onensem)

              SALTVM . SISAPONEM . DVCIT

              ADSIDVIS . IMBRIBVS . CORRUP

              TAM . MVNIVIT . SIGNA . VENE

          10     RIS . GENETRICIS . ET . CVPIDI (sic)

              NIS . AD . THEATRVM . POSVIT

              HS.CENTIES,QVAE.ILLI.SVMMA

              PVBLICE . DEBEBATVR . ADDITO

              ETIAM . EPVLO . POPVLO . REMISIT

          15     MVNICIPES   .   CASTVLONENSES

              EDITIS  .  PER  .  BIDVVM   .   CIRCENS(ibvs)

                          D(ecreto)  . D(ecvrionvm)

 

No existe unanimidad por lo que a la cronología de dicha inscripción respecta. Así pues R.P. Duncan-Jones ([18]) la fecha entre los años 20 y 160, sin embargo H.G. Pflaum apoyándose en la prolijidad en la redacción del texto la atribuye al siglo III ([19]). Por su parte J. Mª Blázquez Martínez se inclina por la datación de Pflaum, basándose en que los restos de amurallamiento de Castulo excavados, presentan dos etapas claramente diferenciadas, una prerromana, y otra ya del siglo III a la que vincula con la citada en la inscripción ([20]).

En dicho epígrafe, se pone de manifiesto la labor benefactora llevada a cabo para con Castulo, por parte de Q. Torius Culleo que desempeñó el cargo de procurator Augusti provinciae Baeticae ([21]). El origen exacto de este procura­tor resulta desconocido, aun cuando según H.G. Pflaum ([22]) teniendo pre­sen­te los numerosos favores otorgados a Castulo, es perfectamente factible acep­tar su procedencia de esta ciudad.

Entre los beneficios que Q. Torius Culleo concediera a la ciudad de Cas­tulo, se cita en dicha inscripción en primer término, la reconstrucción a su propia costa de los muros de la ciudad, arruinados por el paso del tiempo (quod muros vetustate collapsos d(e) s(ua) p(ecunia) refecit) ([23]); la donación de un terreno para la construcción de baños de uso público (solum ad balineum aedificandum dedit) ([24]). También se menciona la colocación de estatuas de Venus Genetrix y Cupido en el teatro (signa Veneris Genetricis et Cupidinis ad theatrum posuit), añadiéndose la remisión a los castulonenses de una deuda de diez millones de sestercios, así como el ofrecimiento de un banquete público (Hs centies quae illi summa publice debebatur addito etiam opulo remisit) ([25]).

Pero entre esta serie de liberalidades llevadas a cabo por Q. Torius Cu­lleo, se menciona además en este texto epigráfico, la reparación de la vía que a través del Salto Castulonense conducía a Sisapo (viam quae per Castul(onensem) saltum Sisaponem ducit); la causa de dicha tarea de restauración efectuada, aparece también claramente explicitada: adsiduis imbribus corruptam munivit. Viene a constituir de este modo, esta inscripción, la única referencia documental de que se dispone para la vía Castulo-Sisapo ([26]).

Castulo calificado por Livio como urbs Hispaniae valida ac nobilis... ([27]), constituyó el gran centro de la región oretana ([28]), siendo denominado a través de diversas fuentes antiguas, de distinta forma, así pues en Artemidoro, Kασταλώv ([29]), Estrabón (III, 2, 3; III, 2, 11; III, 4, 20) Kαστλ¢voς ([30]), Apiano (Ib., 16) Kαστoλ¢([31]), en Ptolomeo (II, 6, 58) Kαστoυλώv ([32]), y en T. Livio (XXIV, 41; XXVIII, 129, etc.) y otros Castulo.

Son numerosas las fuentes que resaltan de manera explícita, como la importancia de Castulo, radicaría precisamente en su situación dentro de una zona de gran interés minero, no distante posiblemente de una región denominada según Estrabón (III, 2, 11) Sierra de la Plata o Monte Argentario ([33]). Así pues Polibio (X, 38, 7) al referirse a la famosa y decisiva batalla de Baecula, menciona expresamente los yacimientos argenteos en torno a Castulo. Fue ade­más municipio de derecho latino (CIL, II, 3278: municipi Castulonensis; CIL, II, 3270: municipes Castulonenses), recibiendo la población la titulatura de Castulo­nenses Caesarii Iuvenales constatada en Plinio (III, 25: ... Castulonenses qui Caesarii Iuvenales appellantur) y también desde el punto de vista epigráfico ([34]). Situado en la margen derecha del río Guadalimar, a unos cinco kilómetros aproximadamente de Linares, su localización ya es conocida desde antiguo por Am­brosio de Morales ([35]), E. Flórez ([36]), J. Martínez de Mazas ([37]), y J.A. Ceán Bermúdez ([38]) entre otros muchos.

Junto a Castulo, el otro núcleo hasta el que se extendería esta vía atesti­guada epigráficamente, lo constituye Sisapo.

Diversas son las fuentes antiguas que se refieren a Sisapo en función sobre todo de su riqueza minera. Así ya es citado por Estrabón (III, 2, 3) de forma explícita con el nombre de Σισάπωvα. En Plinio (XXXIII, 118) ([39]) se habla de la exportación de minio sisaponense a Roma, siendo éste el más conocido ([40]), afirmación esta última en consonancia con Trogo Pompeyo (Iust. Epit. Hist. Ph., XLIV, 4), cuando indica que Hispania era la región que más cantidad de minio producía. Por su parte Vitruvio (VII, 9, 4) a comienzos del siglo I, viene a confirmar los datos de Plinio sobre el traslado del mineral a Roma para su preparación. En época de Cicerón (Ph., II, 48), la explotación de estas minas había pasado a manos de una compañía particular o societas ([41]), como se constata además epigráficamente ([42]).

Sisapo es mencionado por Plinio (III, 1, 14: Sisaponem) como un oppidum del Conventus Cordubensis ([43]), sin embargo en Ptolomeo (II, 6, 58) se incluye Σισαπώvη ([44]) en la Citerior, lo cual podría explicarse según R. Thouve­not ([45]), por la rectificación de límites provinciales que debió efectuarse ya avanzado el siglo I. Es citado también por el Itinerario de Antonino (447, 7) con la forma de Sisalone ([46]) en la vía Per Lusitaniam ab Emerita Caesarea Augus­ta, entre las mansiones de Mirobriga y Carcuvium. Su localización exacta sigue planteando problemas ([47]), a pesar de su frecuente identificación con Almadén ya realizada por P. Madoz ([48]), E. Saavedra ([49]), F. Coello ([50]), A. Blázquez ([51]), K. Miller ([52]), E. Hübner ([53]), y posteriormente por A. Schulten ([54]) y A. García Bellido ([55]) entre otros. Por su parte E. Flórez ([56]) y J. Martínez de Mazas ([57]) la colocan en Valdeazogues ([58]), mientras que M. Corchado Soriano ([59]) si­guiendo a I. Hervás y Buendía ([60]) se inclina por Chillón ([61]); también se ha situado en La Bienvenida por A. Delgado ([62]). Más recientemente P. Sillières ([63]), propuso su localización en el yacimiento del Cerro de las Monas, sin embargo el hallazgo de un epígrafe en las excavaciones de La Bienvenida ([64]), ha venido últimamente a reforzar la hipótesis sobre este último lugar, aunque no obstante la falta de equivalencia en las distancias ofrecidas por el Itinerario de Antonino, impide que pueda darse por completamente concluida dicha problemática ([65]).

Sisapo quedaría comunicado con el distrito minero de Castulo, a través pues, de la vía constatada en la mencionada inscripción de Q. Torius Culleo. Pero en este texto epigráfico, tan solo se menciona con el término Salto Castulonense ([66]) parte de la trayectoria de dicha ruta, no teniéndose ninguna otra referencia sobre su trazado. Según R. Contreras de la Paz ([67]) la vía partía de Castulo en dirección noroeste, pasando por el Castro de la Magdalena y por las proximidades de Linares.

Por su parte y según P. Sillières ([68]), en esta ruta hay que tener en cuenta las diversas fundiciones romanas y emplazamientos mineros existentes en la zona. Así pues y según este autor, la vía saldría de Castulo para dirigirse hacia Linares y continuar hacia Guarroman, para posteriormente llegar hasta el importante enclave minero de El Centenillo de donde procede diverso material arqueológico ([69]). A partir de El Centenillo, según P. Sillières ([70]), la vía seguiría hacia el oeste hasta El Hoyo, para desde allí pudiendo haber proseguido, bor­deando al pie de la Sierra de Puertollano hasta llegar a los alrededores de Hinojosas de Calatrava y Cabezarrubias, y posteriormente unirse a la vía procedente de Mariana y Carcuvium, transcurriendo juntas ambas hasta Sisapo ([71]).

De este modo mediante esta ruta, atestiguada epigráficamente (CIL, II, 3270), se ponía en conexión a los dos importantes centros mineros de Castulo (Cazlona, Jaén), y Sisapo en el suroeste de la provincia de Ciudad Real ([72]). Una vía ésta, a través de la cual se canalizaría buena parte de la producción de mineral procedente de las diversas explotaciones, hacia el principal núcleo de la región oretana, y nudo además de comunicaciones ([73]), como sería Castulo.


NOTAS

 

([1])               Epitaphia a diversis orbis terrae partibus Benedicti Rhamberti Veneti diligen­tia ac studio collecta atque ab eiusdem exemplaris nunc ..... manu descripta MDL­XI.

([2])           L.A. MURATORI, Novus Thesaurus Veterum Inscriptionum, Milán, MDCC­XXXIX-MDCCXLII, vol. II, p. MCV.

([3])           E. FLÓREZ, España Sagrada, VII, pp. 139-140.

([4])           J.F. DE MASDEU, Historia crítica de España y de la cultura española, T. V, Madrid, MDCCLXXXVIII, p. 408.

([5])           J. MARTÍNEZ DE MAZAS, Descripción del sitio y ruinas de Cástulo y noticias de esta anti­gua ciudad en el reyno de Jaén, 1788 (ms.). En el cap. V: De las inscripciones y mone­das fol. 85, n1 200, se recoge dicha inscripción ofreciéndose el siguiente texto: Q. THO­RIO Q.F. CULLIONI / PROG AUG PROVINC BAET / QUOD MUROS VETUSTA­TE / CO­LLAPSOS D. S. REFECIT SOLUM / AD BALINEUM AEDIFICANDUM / DE­DIT VIAM QUAE PER CASTUL. / SALTUM SISAPOM DUCIT / ASIDUIS IM­BRI­BUS CORRUP / TAM MUNIUT SIGNA VENE / RIS GENITICIS ET CUPIDI / NIS AD THEATRUM POSUIT / HS. CENTIES QUAE ILLI SUMMA / PUBLICE DEBE­BA­TUR ADDITO / ETIAM EPULO POPULO REMISIT / MUNICIPES CAS­TULO­NEN­SES / EDITIS PER BIDUUM CIRCENS / D.D/.

([6])           J.A. CEÁN BERMÚDEZ, Sumario de las antigüedades que hay en España, Madrid, 1832, p. 68.

([7])           M. LAFUENTE ALCÁNTARA, Historia de Granada, comprendiendo la de sus cuatro provin­cias Almería, Jaén, Granada y Málaga, desde remotos tiempos hasta nuestros días, París, 1852, T. I, p. 370.

([8])           Corpus Inscriptionum Latinarum, vol. II, Berlín, 1869, p. 443.

([9])           H. DESSAU, Inscriptiones latinae selectae, vol. II, pp. 378-379, n1 5513.

([10])         M. ACEDO, Cástulo. Estudio histórico acerca de la creación, vida y existencia de esta anti­gua ciudad y sus relaciones con la de Linares, Madrid, 1902, pp. 180-181 y 183.

([11])         M. ACEDO, Paleografía. Catálogo de las inscripciones romanas del antiguo reino de Jaén, Jaén, 1928, pp. 22-23 y 24.

([12])         También en dicho año H.G. PFLAUM hacía referencia a la inscripción en "La part prise par les chevaliers romains originaires d'Espagne à l'administration imperiale", Les empe­reurs romains d'Espagne, París, 1965, p. 113; véase igualmente en 1965 la obra de C. CAS­TILLO, Prosopographia Baetica, Pamplona, T. I, pp. 158-159.

([13])         R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor de Cástulo: Quinto Torio Culeón", Oretania, 20, 1965, pp. 63-96; también y del mismo autor ya con anterioridad vid., "Histo­ria eclesiás­tica de Cástulo", BIEG, 20, 1959, pp. 99 y 111.

([14])         R.P. DUNCAN-JONES, "The Procurator as Civic Benefactor", JRS, 64, 1974, pp. 79-85.

([15])         J. VIVES, Inscripciones latinas de la España romana, Barcelona, 1971, pp. 167-168, n1 1.417.

([16])         P. PIERNAVIEJA, Corpus de inscripciones deportivas de la España romana, Madrid, 1977, pp. 128-129.

([17])         Vid., C. GONZÁLEZ ROMÁN, J. MANGAS, Corpus de inscripciones latinas de Andalu­cía, 1991, vol. III, Jaén, T. I, pp. 144-145, n1 91.

([18])         R.P. DUNCAN-JONES, "The Procurator...", art. cit., p. 84.

([19])         H.G. PFLAUM, "La part prise...", art. cit., p. 113.

([20])         Véase J. M0 BLÁZQUEZ MARTÍNEZ, "La epigrafía de Castulo, consideraciones histó­ricas", Dacia, 22, 1978, pp. 251-252; Id., "Castulo a través de sus inscripciones latinas", Epigraphie hispanique. Problemes de méthode et d'édition, París, 1984, p. 305; Id., "Die Stadt Castulo (Hispanien) in des römischen Kaiserzeit", Romanitas-Christianitas. Untersu­chungen zur Geschichte und Literatur der römischen Kaiserzeit, Berlín-New York, 1992, p. 743. Sin embargo y según C. CASTILLO, Prosopographia..., op. cit., p. 159: *Torius per­dona al municipio de Castulo una deuda; el hecho habla de una crisis económica en el munici­pio: estas crisis son frecuentes en la época de Tito y Domiciano; podría por ello fecharse quizá la inscripción en el último cuarto del siglo I (Prof. D'ORS, comunicación perso­nal)+. También al respecto vid., P. SPRANGER, "Zur Lokalisierung der Stadt Cas­tulo und des Saltus Castulonensis", Historia, 7, 1958, pp. 105-106.

([21])         Según R. CONTRERAS DE LA PAZ, y basándose en el carácter temprano de las refe­rencias al Saltus Castulonensis, el cargo de procurator lo debió ejercer Q. Torius en el primer tercio del siglo I d.C., o al menos en su primera mitad, vid., "Un gran bienhe­chor"..., art. cit., pp. 69-70. Sin embargo véase al respecto, A. BALIL, "Funcionarios subal­ternos en Hispania durante el Imperio Romano", Emerita, XXXIII, 1965, p. 312; también H.G. PFLAUM, Les carrières procuratoriennes équestres sous le Haut-Empire Romain, París, 1961, vol. III, p. 1049.

([22])         H.G. PFLAUM, "La part prise...", art. cit., p. 113: *Ce procurateur de la province Bétique provient certainement de Castulo (l'actuel Cazlona), car autrement on ne comprendrait guère les innombrables bienfaits dont il a comblé cette ville+. También y por su parte, según R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor...", art. cit., p. 66, es induda­ble que debió tener vínculos con Castulo, a tenor de la actividad benefactora efectuada para con la ciudad.

([23])         Vid., Castulo II, E.A.E., 105, Madrid, 1979, pp. 268 ss.

([24])         Para R.P. DUNCAN-JONES, "The Procurator...", art. cit., p. 81, esta donación viene a de­mos­trar que Q. Torius Culleo poseía propiedades en la ciudad; en el mismo sentido vid., R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor...", art. cit., p. 78.

([25])         Sobre la interpretación a esta condonación de deuda véase, R.P. DUNCAN-JONES, "The Procurator...", art. cit., pp. 81-82.

([26])         Vid., R. CORZO, M. TOSCANO, Las vías romanas de Andalucía, Sevilla, 1992, p. 185. Ya E. FLÓREZ, op. cit., p. 140 en su comentario a la inscripción, repara en el testimonio de este epígrafe para dicha ruta, al igual que J. MARTÍNEZ DE MAZAS. Posteriormen­te F. FITA haría referencia expresa a la mencionada vía en BRAH, 38, 1901, pp. 458-459, y de nuevo en BRAH, 63, 1913, p. 276 de la siguiente manera: *Otra vía iba desde Alma­dén directa­mente a Castulo (Cazlona, cerca de Linares), desde cuyo punto el inagotable cina­brio se trasladaba por tierra a Cartagena. Una inscripción castulonense (3.270) hace constar la reparación de esta vía, que llevó a cabo Quinto Torio Culeón, procurador imperial de la Bética: viam quae per Castul(onensem) saltum Sisaponem ducit, adsiduis imbribus corrup­tum, munivit+.

([27])         Liv., XXIV, 41; también Livio vuelve a referirse a Castulo de la siguiente forma en XXVIII, 19: ... insignes et magnitudine et noxa Iliturgi et Castulo erant.

([28])         Véase en general las monografías: J. M0 BLÁZQUEZ, Castulo I, Madrid, 1975; Castulo II, E.A.E., 105, Madrid, 1979; Castulo III, E.A.E., 117, Madrid, 1981; Castulo IV, E.A.E., 131, Madrid, 1984; Castulo V, E.A.E., 140, Madrid, 1985. Más recientemente, J. M0 BLÁZQUEZ, M0 P. GARCÍA-GELABERT, Cástulo, ciudad íbero-romana, Madrid, 1994.

([29])         Vid., FHA., II, p. 157.

([30])         En III, 3, 2: Kαστoυλãv; III, 2, 10: Kαστλ¢; III, 4, 9: Kαστλ¢.

([31])         App. Ib., 32: Kάστακα.

([32])         La forma Kαστoυλ¢v aparece en los códices siguientes: Parisiensis 2423, Parisiensis Coislin 337, Athous Vatopedi monasterii, Vindobonensis 1, Oxoniensis Seldanus, II, 45, Id., II, 46, Florentinus Abbatiae 2380, S. Gregorii in monte Coelio, y Constantinopolitanus. Kαστoύλωv en Vaticanus 191, Florentinus Laurentianus, XXVIII, 9, Id., XXVIII, 38; Id., XXVIII, 42.

([33])         Vid., R. CONTRERAS, "El verdadero sentido de los textos clásicos relativos al Monte de la Plata", Oretania, 22, 1966, pp. 195-205.

([34])         Véase A. D'ORS, R. CONTRERAS, "Nuevas inscripciones romanas de Cástulo", AEArq., XXIX, 1956, pp. 121-122; A. D'ORS, "El conjunto epigráfico del Museo de Linares (VI). El título de la población de Castulo", Oretania, 10, 1962, pp. 162-164.

([35])         Las Antigüedades de las ciudades de España, Alcalá de Henares, MDLXXV, pp. 58 ss.

([36])         España Sagrada, VII, pp. 134 ss.

([37])               Descripción del sitio y ruinas de Castulo y noticias de esta antigua ciudad en el reyno de Jaén, 1788 (ms.).

([38])         J.A. CEÁN BERMÚDEZ, Sumario de las antigüedades..., op. cit., pp. 65 ss.

([39])         Además véase, III, 1, 14, y XXXIII, 121.

([40])         NH., XXXIII, 118: ... celeberrimo sisaponensi regione in Baetica miniario...

([41])         ... quod cum sociis tanquam Sisaponem tenebas.

([42])         CIL, X, 3964; vid., BRAH, LXIII, 1913, pp. 280-281. También véase CIL, VI, 9634.

([43])         Según G. ALFÖLDY es probable que Sisapo llegara a alcanzar carácter de ciudad privi­le­giada, vid., Römisches Städtewesen auf der neukastilischen Hochebene, Heidelberg, 1987, p. 56.

([44])         La forma Σισαπώvα aparece en el códice Parisiensis 1401.

([45])         R. THOUVENOT, Essai sur la province romaine de Betique, París, 1940, pp. 164-165 y 248; también al respecto A. ALBERTINI, Les divisions administratives de l'Espagne ro­mai­ne, París, 1923, pp. 35 y 114-115.

([46])         Para G. ARIAS no obstante, la Sisalone de It. Ant., 444, 7 no es identificable con la Sisapo de las fuentes clásicas, vid., ME., 23, 1989, p. 22; ME., 25, 1990, p. 6; ME., 41, 1992, p. 14.

([47])         Vid., A. TOVAR, Iberische Landeskunde. Die Völker und die Städte des antiken Hispanien, I. Baetica, Baden-Baden, 1974, p. 97. Igualmente J.M. ROLDÁN HERVÁS, Itineraria Hispa­na. Fuentes antiguas para el estudio de las vías romanas en la Península Ibérica, Vallado­lid-Granada, 1975, p. 268.

([48])         P. MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultra­mar, T. II, Madrid, 18475, p. 21.

([49])         E. SAAVEDRA, Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia, Madrid, 1862, p. 103.

([50])         F. COELLO, "Vías romanas, entre Toledo y Mérida", BRAH, 15, 1889, p. 20.

([51])         MJSEA, 7, 1917, pp. 23 y 26.

([52])         K. MILLER, Itineraria Romana. Römische Reisewege an der Hand der Tabula Peutingeria­na, Stuttgart, 1916, col. 159.

([53])         RE, III, 1, 1927, col. 361.

([54])         FHA, VI, p. 159.

([55])         A. GARCÍA BELLIDO, La España del siglo primero de nuestra Era, Madrid, 1947, pp. 228 y 277; Id., Ed. com. de Estrabón, III, 2, 3, p. 73.

([56])         España Sagrada, VII, p. 140.

([57])         Véase op. cit.

([58])         J.A. CEÁN BERMÚDEZ hace referencia a Sisapo, tanto en relación a Valdeazogues como en relación a Almadén, vid., Sumario de las antigüedades..., op. cit., pp. 351, 379 y 498.

([59])         M. CORCHADO SORIANO, "Estudio sobre vías romanas entre el Tajo y el Guadalqui­vir", AEArq, 42, 1969, p. 156; Id., El Campo de Calatrava. Los Pueblos, Ciudad Real, 1982, p. 43.

([60])         I. HERVÁS Y BUENDÍA, Diccionario histórico-geográfico de la provincia de Ciudad Real, Ciu­dad Real, 1890, p. 251.

([61])         Véase también al respecto F. FITA, "Lápida romana de Almadén", BRAH, 56, 1910, pp. 527-528.

([62])         Cf. "Vías romanas de la Beturia de los Túrdulos", BRAH, 61, 1912, p. 365; también véase T. GARCÍA DE LA SANTA, "Saesapo. Un poblado romano en el valle de Aladia (Al­modó­var del Campo, Ciudad Real)", RABM, LXI, 1955, pp. 673-677.

([63])         P. SILLIÈRES, "Sisapo: prospections et decouvertes", AEArq, 53, 1980, pp. 49-57.

([64])         C. FERNÁNDEZ, A. CABALLERO, C. MORANO, "Nuevo documento epigráfico para la localiza­ción de Sisapo", Cuad. de Preh. y Arq., 9/10, 1982-83, pp. 211-220.

([65])         En este mismo sentido vid. opinión de P. SILLIÈRES, para quien dicho hallazgo epigráfi­co de La Bienvenida, por otra parte muy fragmentario, pese a reforzar la hipótesis de dicho emplazamiento, no viene a cerrar totalmente el debate, cf. Les voies de communica­tion de l'Hispanie méridionale, París, 1990, pp. 374-375.

([66])         Sobre dicho término y su mención en las fuentes vid., R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor...", art. cit., pp. 69-70 y 85-87.

([67])         R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor...", art. cit., pp. 83-84, asigna a la calza­da el miliario CIL, II, 4932, mencionando a F. FITA el cual en BRAH, 38, 1901, p. 458-9 afirma al respecto: *La vía romana bajaba recta desde las Navas de Tolosa a la ciudad de Castu­lo (Cazlona), cuyas imponentes ruinas yacen dentro del término y poco más de una legua al S. de la villa de Linares. Servía esta vía sobre todo para poner en comunica­ción activísima la región minera de Sierramorena con la de Almadén. Una ins­cripción de Cazlona está dedicada al procurador imperial Quinto Torio Culeón... Poco antes de llegar enfrente de Linares por el oriente, y tocando ya en el arrabal de Cazlona, la vía echaba un ramal hacia el próximo puente del Guadalén; y este ramal, que los natu­rales suelen llamar camino Cartaginés, ó de Aníbal, se dirigía por debajo de Vilches a los Arquillos, Navas de San Juan y Santisteban del Puerto. El punto del entronque es el castro de la Magdalena, cuya posición estratégica bien se deja estimar, como antemural de Cazlona y como vigilando el paso de los ejércitos. No es, pues, maravilla que allí se en­contrase un miliario, cuyo texto e interpretación Hübner ofrece+. También véase la opi­nión de CL. DOMERGUE Y G. TAMAIN: *Cette voie a pu, au départ de Castulo, monter directement vers le nord par le *Castro de la Magdalena+, puis avoir gagné El Viso del Marqués par Venta Nueva, La Aliseda et le Collado de la Estrella ou Puerto del Rey. Sur la feuille n1 862 (Santa Elena) de la Carte topographique d'Espagne au 1/50.000 publiée par l'Institut Géographique et Cadastral, elle est qualifiée d'antigua via romana+, vid., "Note sur le district minier de Linares-La Carolina (Jaén, Espagne) dans l'Antiquité", Mélanges de Preh., d'Archeocivilisation et d'Ethnologie efferts à A. Varagnac, París, 1971, p. 223.

([68])         P. SILLIÉRES, Les voies de communication..., op. cit., p. 491.

([69])         Vid., R. CONTRERAS, "Precintos de plomo de las minas hispano-romanas de El Cente­ni­llo", Oretania, 6, 1960, pp. 290-294; G. TAMAIN, "Los precintos o sellos de plomo del Cerro del Plomo de El Centenillo (Jaén)", Oretania, 8-9, 1961, pp. 104-109; Id., "Contribu­ción al estudio de la arqueología hispano-romana en la zona de El Centenillo", Oretania, 13, 1963, pp. 34-35; Id., "Descubrimiento fortuito en la zona de El Centenillo (Jaén)", Oreta­nia, 16-18, 1964, pp. 148-154; Id., "Las minas antiguas de El Centenillo (Jaén)", Oretania, 23-24, 1966, pp. 286-303; CL. DOMERGUE, "El Cerro del Plomo, mina El Cente­nillo (Jaén)", NAH, 16, 1971, pp. 265-380; CL. DOMERGUE, G. TAMAIN, "Note sur le district minier...", art. cit., pp. 199-229.

([70])         Les voies de communication..., op. cit., p. 492.

([71])               Obviamente este trazado es una propuesta de itinerario, pero no absolutamente seguro, como el propio P. SILLIÈRES, op. cit., p. 492 afirma: *Ainsi, pour établir ce tracé n'a été rassemblé qu'un faisceau d'hypothèses parmi lesquelles semblent seulement assez bien fondées celles qui inciten à faire passer la voie par El Centenillo et El Hoyo+. Véase al respecto también la propuesta planteada por M. CORCHADO SORIANO, "Pasos natu­rales y antiguos caminos entre Jaén y La Mancha", BIEG, 38, 1963, p. 17.

([72])         Vid., G. CARRASCO SERRANO, "Viaria romana del ámbito provincial de Ciudad Real: Bases para su análisis", Actas del II Congreso Internacional de Caminería Hispánica, T. I, Ma­drid, 1996, p. 78. Por su parte R.P. DUNCAN-JONES opina que no pueden ser ex­clui­das posibles ventajas que para la explotación de las minas de plata de Castulo, tendría el comercio con Sisapo, vid., "The Procurator...", art. cit., p. 80.

([73])         Véase, R. CONTRERAS en Castulo I, Madrid, 1975, pp. 36-37; R. LÓPEZ DOMECH, "La red viaria romana de la región oretana", MCV, XXVI, 1990, pp. 75-95; J. M0 AL­MEN­DRAL, "Caminos romanos de la Sierra Morena oriental: transversales entre las calzadas 29 = Sisapone-Mariana y 4 = Uciense-Mariana (numeración de D. Eduardo Saavedra)", Actas I Congreso Internacional sobre Caminería Hispánica, Madrid, 1993, pp. 97-115.