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Gregorio Carrasco Serrano Universidad de Castilla-La Mancha SOBRE CIL II 3270 Y LA ANTIGUA VÍA ROMANA DE COMUNICACIÓN CASTULO-SISAPO Actas del III Congreso Internacional de Caminería Hispánica. pp. 183-193 El
texto epigráfico objeto de nuestra atención y procedente de Castulo,
es el recogido por E. Hübner en el volumen segundo de su obra con el número
3270. Dicha inscripción aparece ya incluida por B. Rambertus ([1]),
así como en el Novus Thesaurus Veterum Inscriptionum de L.A.
Muratori ([2]),
quien ofrece la lectura siguiente:
Q. THORIO. Q. F. CVLLEONI
PROC. AVG. PROVINC. BAET
QVOD. MUROS. VETVSTATE COLLAPSOS. D. S.
REFECIT. SOLVM
AD. BALINEVM. AEDIFICANDVM
DEDIT. VIAM. QVAE. PER
CASTVL
SALTVM. SISAPONEM. DVCIT ASSIDVIS. IMBRIBVS.
CORRVP
TAM. MVNIVIT. SIGNA. VENE
RIS. GENITRICIS. ET. CVPIDI NIS. AD. THEATRUM.
POSVIT
HS. CENTIES. QVAE. ILLI.
SVMMA
PVBLICE. DEBEBATUR. ADDITO
ETIAM. EPVLO. POPVLO.
REMISIT MVNICIPES.
CASTVLONENSES
EDITIS. PER. BIDVVM. CIRCENS También el padre
agustino Enrique Flórez, y tomándola directamente de Muratori, recoge
en el tomo VII de su obra España Sagrada ([3])
dicha inscripción, al igual que J.F. de Masdeu ([4])
en el vol. V de su Historia crítica de España y de la cultura española,
y el canónigo José Martínez de Mazas en su Descripción del sitio
y ruinas de Cástulo ([5]),
a finales del siglo XVIII. Ya en el siglo XIX,
Juan Agustín Bermúdez en su destacable obra Sumario de las antigüedades
romanas que hay en España, publicada en Madrid en 1832 ([6]), incluye también el citado texto epigráfico,
del mismo modo que Miguel Lafuente Alcántara (Historia de Granada,
comprendiendo la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga,
desde remotos tiempos hasta nuestros días) ([7]). Por otra parte en el Corpus
Inscriptionum Latinarum (CIL, II, 3270), como ya se ha
indicado, E. Hübner ([8])
recoge el epígrafe de la siguiente manera: Igualmente H. Dessau ([9])
en el volumen II de las Inscriptiones latinae selectae (ILS)
la incluye con el número 5513. A lo largo ya del siglo XX, son diversos
los trabajos en los que se hace referencia a la mencionada inscripción,
comenzando por el estudio de Manuel Acedo sobre Cástulo publicado en
1902 ([10]),
así como en su Catálogo de las inscripciones romanas del antiguo
reino de Jaén ([11]).
Posteriormente en 1965 ([12]) sería objeto de atención en el número 20 de
la revista Oretania por parte de Rafael Contreras de la Paz ([13]), siendo abordada nuevamente por R.P.
Duncan-Jones en Journal of Roman Studies en el año 1974 ([14]). También es recogida
por José Vives con el número 1.417 en su obra Inscripciones latinas
de la España romana ([15]),
al igual que en el conjunto epigráfico de Pablo Piernavieja publicado
en 1977 ([16]),
y ya más recientemente en el volumen III del Corpus de
inscripciones latinas de Andalucía, correspondiente a la
provincia de Jaén ([17]),
con esta lectura:
Q(vinto).TORIO.Q(vinti).F(ilio).CVLLEONI
PROC(vratori).AVG(vsti).PROVINC(iae).BAET(icae)
QVOD .
MVROS .
VETVSTATE
COLLAPSOS.D(e).S(va).P(ecvnia).REFECIT.SOLVM
5
AD . BALINEVM . AEDIFICANDVM
DEDIT . VIAM . QVAE . PER . CASTVL(onensem)
SALTVM . SISAPONEM . DVCIT
ADSIDVIS . IMBRIBVS . CORRUP
TAM . MVNIVIT . SIGNA . VENE
10
RIS . GENETRICIS . ET . CVPIDI (sic)
NIS . AD . THEATRVM . POSVIT
HS.CENTIES,QVAE.ILLI.SVMMA
PVBLICE . DEBEBATVR . ADDITO
ETIAM . EPVLO . POPVLO . REMISIT
15
MVNICIPES .
CASTVLONENSES
EDITIS .
PER . BIDVVM
. CIRCENS(ibvs)
D(ecreto) .
D(ecvrionvm) No
existe unanimidad por lo que a la cronología de dicha inscripción
respecta. Así pues R.P. Duncan-Jones ([18]) la fecha entre los años 20 y 160, sin embargo
H.G. Pflaum apoyándose en la prolijidad en la redacción del texto la
atribuye al siglo III ([19]).
Por su parte J. Mª
Blázquez Martínez se inclina por la datación de Pflaum, basándose en
que los restos de amurallamiento de Castulo excavados, presentan
dos etapas claramente diferenciadas, una prerromana, y otra ya del siglo
III a la que vincula con la citada en la inscripción ([20]). En
dicho epígrafe, se pone de manifiesto la labor benefactora llevada a
cabo para con Castulo, por parte de Q. Torius Culleo que
desempeñó el cargo de procurator Augusti provinciae Baeticae ([21]). El origen exacto de este procurator
resulta desconocido, aun cuando según H.G. Pflaum ([22])
teniendo presente los numerosos favores otorgados a Castulo,
es perfectamente factible aceptar su procedencia de esta ciudad. Entre los beneficios
que Q. Torius Culleo concediera a la ciudad de Castulo,
se cita en dicha inscripción en primer término, la reconstrucción a
su propia costa de los muros de la ciudad, arruinados por el paso del
tiempo (quod muros vetustate collapsos d(e) s(ua) p(ecunia) refecit)
([23]); la donación de un terreno para la construcción
de baños de uso público (solum ad balineum aedificandum dedit) ([24]). También se menciona la colocación de
estatuas de Venus Genetrix y Cupido en el teatro (signa Veneris
Genetricis et Cupidinis ad theatrum posuit), añadiéndose la remisión
a los castulonenses de una deuda de diez millones de sestercios, así
como el ofrecimiento de un banquete público (Hs centies quae illi
summa publice debebatur addito etiam opulo remisit) ([25]). Pero
entre esta serie de liberalidades llevadas a cabo por Q. Torius Culleo,
se menciona además en este texto epigráfico, la reparación de la vía
que a través del Salto Castulonense conducía a Sisapo (viam
quae per Castul(onensem) saltum Sisaponem ducit); la causa de dicha
tarea de restauración efectuada, aparece también claramente
explicitada: adsiduis imbribus corruptam munivit. Viene a
constituir de este modo, esta inscripción, la única referencia
documental de que se dispone para la vía Castulo-Sisapo ([26]). Castulo
calificado por Livio como urbs Hispaniae valida ac nobilis... ([27]),
constituyó el gran centro de la región oretana ([28]),
siendo denominado a través de diversas fuentes antiguas, de distinta
forma, así pues en Artemidoro, Kασταλώv ([29]), Estrabón (III, 2, 3; III, 2, 11; III, 4, 20)
Kαστλ¢voς
([30]),
Apiano (Ib., 16) Kαστoλ¢vι ([31]), en Ptolomeo (II, 6, 58) Kαστoυλώv
([32]), y en T. Livio (XXIV, 41; XXVIII, 129, etc.) y
otros Castulo. Son numerosas las
fuentes que resaltan de manera explícita, como la importancia de Castulo,
radicaría precisamente en su situación dentro de una zona de gran
interés minero, no distante posiblemente de una región denominada según
Estrabón (III, 2, 11) Sierra de la Plata o Monte Argentario ([33]). Así pues Polibio (X, 38, 7) al referirse a
la famosa y decisiva batalla de Baecula, menciona expresamente
los yacimientos argenteos en torno a Castulo. Fue además
municipio de derecho latino (CIL, II, 3278: municipi
Castulonensis; CIL, II, 3270: municipes Castulonenses),
recibiendo la población la titulatura de Castulonenses Caesarii
Iuvenales constatada en Plinio (III, 25: ... Castulonenses qui
Caesarii Iuvenales appellantur) y también desde el punto de vista
epigráfico ([34]).
Situado en la margen derecha del río Guadalimar, a unos cinco kilómetros
aproximadamente de Linares, su localización ya es conocida desde
antiguo por Ambrosio de Morales ([35]),
E. Flórez ([36]),
J. Martínez de Mazas ([37]), y J.A. Ceán Bermúdez ([38]) entre otros muchos. Junto a Castulo,
el otro núcleo hasta el que se extendería esta vía atestiguada
epigráficamente, lo constituye Sisapo. Diversas son las
fuentes antiguas que se refieren a Sisapo en función sobre todo
de su riqueza minera. Así ya es citado por Estrabón (III, 2, 3) de
forma explícita con el nombre de Σισάπωvα.
En Plinio (XXXIII, 118) ([39])
se habla de la exportación de minio sisaponense a Roma, siendo éste el
más conocido ([40]),
afirmación esta última en consonancia con Trogo Pompeyo (Iust. Epit.
Hist. Ph., XLIV, 4), cuando indica que Hispania era la región que más
cantidad de minio producía. Por su parte Vitruvio (VII, 9, 4) a
comienzos del siglo I, viene a confirmar los datos de Plinio sobre el
traslado del mineral a Roma para su preparación. En época de Cicerón
(Ph., II, 48), la explotación de estas minas había pasado a
manos de una compañía particular o societas ([41]),
como se constata además epigráficamente ([42]). Sisapo
es mencionado por Plinio (III, 1, 14: Sisaponem) como un oppidum
del Conventus Cordubensis ([43]), sin embargo en Ptolomeo (II, 6, 58) se
incluye Σισαπώvη ([44])
en la Citerior, lo cual podría explicarse según R. Thouvenot ([45]),
por la rectificación de límites provinciales que debió efectuarse ya
avanzado el siglo I. Es citado también por el Itinerario de Antonino
(447, 7) con la forma de Sisalone ([46]) en la vía Per Lusitaniam ab Emerita
Caesarea Augusta, entre las mansiones de Mirobriga y Carcuvium.
Su localización exacta sigue planteando problemas ([47]),
a pesar de su frecuente identificación con Almadén ya realizada por P.
Madoz ([48]),
E. Saavedra ([49]),
F. Coello ([50]),
A. Blázquez ([51]),
K. Miller ([52]),
E. Hübner ([53]),
y posteriormente por A. Schulten ([54])
y A. García Bellido ([55]) entre otros. Por su parte E. Flórez ([56]) y J. Martínez de Mazas ([57]) la colocan en Valdeazogues ([58]), mientras que M. Corchado Soriano ([59]) siguiendo a I. Hervás y Buendía ([60]) se inclina por Chillón ([61]); también se ha situado en La Bienvenida por
A. Delgado ([62]).
Más recientemente P. Sillières ([63]), propuso su localización en el yacimiento del
Cerro de las Monas, sin embargo el hallazgo de un epígrafe en las
excavaciones de La Bienvenida ([64]),
ha venido últimamente a reforzar la hipótesis sobre este último
lugar, aunque no obstante la falta de equivalencia en las distancias
ofrecidas por el Itinerario de Antonino, impide que pueda darse por
completamente concluida dicha problemática ([65]). Sisapo
quedaría comunicado con el distrito minero de Castulo, a través
pues, de la vía constatada en la mencionada inscripción de Q.
Torius Culleo. Pero en este texto epigráfico, tan solo se menciona
con el término Salto Castulonense ([66])
parte de la trayectoria de dicha ruta, no teniéndose ninguna otra
referencia sobre su trazado. Según R. Contreras de la Paz ([67])
la vía partía de Castulo en dirección noroeste, pasando por el
Castro de la Magdalena y por las proximidades de Linares. Por
su parte y según P. Sillières ([68]),
en esta ruta hay que tener en cuenta las diversas fundiciones romanas y
emplazamientos mineros existentes en la zona. Así pues y según este
autor, la vía saldría de Castulo para dirigirse hacia Linares y
continuar hacia Guarroman, para posteriormente llegar hasta el
importante enclave minero de El Centenillo de donde procede diverso
material arqueológico ([69]).
A partir de El Centenillo, según P. Sillières ([70]), la vía seguiría hacia el oeste hasta El
Hoyo, para desde allí pudiendo haber proseguido, bordeando al pie de
la Sierra de Puertollano hasta llegar a los alrededores de Hinojosas de
Calatrava y Cabezarrubias, y posteriormente unirse a la vía procedente
de Mariana y Carcuvium, transcurriendo juntas ambas hasta Sisapo
([71]). De
este modo mediante esta ruta, atestiguada epigráficamente (CIL,
II, 3270), se ponía en conexión a los dos importantes centros mineros
de Castulo (Cazlona, Jaén), y Sisapo en el suroeste de la
provincia de Ciudad Real ([72]).
Una vía ésta, a través de la cual se canalizaría buena parte de la
producción de mineral procedente de las diversas explotaciones, hacia
el principal núcleo de la región oretana, y nudo además de
comunicaciones ([73]),
como sería Castulo. NOTAS
([1])
Epitaphia a diversis orbis terrae partibus Benedicti
Rhamberti Veneti diligentia ac studio collecta atque ab eiusdem
exemplaris nunc ..... manu descripta
MDLXI. ([2])
L.A. MURATORI, Novus Thesaurus Veterum Inscriptionum,
Milán, MDCCXXXIX-MDCCXLII, vol. II, p. MCV. ([4])
J.F. DE MASDEU, Historia crítica de España y de la
cultura española, T. V, Madrid, MDCCLXXXVIII, p. 408. ([5])
J. MARTÍNEZ DE MAZAS, Descripción del sitio y ruinas de
Cástulo y noticias de esta antigua ciudad en el reyno de Jaén,
1788 (ms.). En el cap. V: De las inscripciones y monedas fol. 85,
n1 200, se recoge dicha inscripción ofreciéndose el siguiente
texto: Q. THORIO Q.F. CULLIONI / PROG AUG PROVINC BAET / QUOD
MUROS VETUSTATE / COLLAPSOS D. S. REFECIT SOLUM / AD BALINEUM
AEDIFICANDUM / DEDIT VIAM QUAE PER CASTUL. / SALTUM SISAPOM DUCIT
/ ASIDUIS IMBRIBUS CORRUP / TAM MUNIUT SIGNA VENE / RIS
GENITICIS ET CUPIDI / NIS AD THEATRUM POSUIT / HS. CENTIES QUAE ILLI
SUMMA / PUBLICE DEBEBATUR ADDITO / ETIAM EPULO POPULO REMISIT /
MUNICIPES CASTULONENSES / EDITIS PER BIDUUM CIRCENS / D.D/. ([7])
M. LAFUENTE ALCÁNTARA, Historia de Granada, comprendiendo
la de sus cuatro provincias Almería, Jaén, Granada y Málaga,
desde remotos tiempos hasta nuestros días, París, 1852, T. I,
p. 370. ([10])
M. ACEDO, Cástulo. Estudio histórico acerca de la creación,
vida y existencia de esta antigua ciudad y sus relaciones con la
de Linares, Madrid, 1902, pp. 180-181 y 183. ([11])
M. ACEDO, Paleografía. Catálogo de las inscripciones
romanas del antiguo reino de Jaén, Jaén, 1928, pp. 22-23 y 24. ([12])
También en dicho año H.G. PFLAUM hacía referencia a la
inscripción en "La part prise par les chevaliers romains
originaires d'Espagne à l'administration imperiale", Les
empereurs romains d'Espagne, París, 1965, p. 113; véase
igualmente en 1965 la obra de C. CASTILLO, Prosopographia
Baetica, Pamplona, T. I, pp. 158-159. ([13])
R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor de Cástulo:
Quinto Torio Culeón", Oretania, 20, 1965, pp. 63-96;
también y del mismo autor ya con anterioridad vid., "Historia
eclesiástica de Cástulo", BIEG, 20, 1959, pp. 99 y
111. ([16])
P. PIERNAVIEJA, Corpus de inscripciones deportivas de la
España romana, Madrid, 1977, pp. 128-129. ([17])
Vid., C. GONZÁLEZ ROMÁN, J. MANGAS, Corpus de
inscripciones latinas de Andalucía, 1991, vol. III, Jaén, T.
I, pp. 144-145, n1 91. ([20])
Véase J. M0 BLÁZQUEZ MARTÍNEZ, "La epigrafía de
Castulo, consideraciones históricas", Dacia, 22,
1978, pp. 251-252; Id., "Castulo a través de sus inscripciones
latinas", Epigraphie hispanique. Problemes de méthode et d'édition,
París, 1984, p. 305; Id., "Die Stadt Castulo (Hispanien) in
des römischen Kaiserzeit", Romanitas-Christianitas. Untersuchungen
zur Geschichte und Literatur der römischen Kaiserzeit, Berlín-New
York, 1992, p. 743. Sin embargo y según C. CASTILLO, Prosopographia...,
op. cit., p. 159: *Torius perdona al municipio de Castulo
una deuda; el hecho habla de una crisis económica en el municipio:
estas crisis son frecuentes en la época de Tito y Domiciano; podría
por ello fecharse quizá la inscripción en el último cuarto del
siglo I (Prof. D'ORS, comunicación personal)+. También al
respecto vid., P. SPRANGER, "Zur Lokalisierung der Stadt Castulo
und des Saltus Castulonensis", Historia, 7, 1958, pp.
105-106. ([21])
Según R. CONTRERAS DE LA PAZ, y basándose en el carácter
temprano de las referencias al Saltus Castulonensis, el
cargo de procurator lo debió ejercer Q. Torius en el
primer tercio del siglo I d.C., o al menos en su primera mitad,
vid., "Un gran bienhechor"..., art. cit., pp.
69-70. Sin embargo véase al respecto, A. BALIL, "Funcionarios
subalternos en Hispania durante el Imperio Romano", Emerita,
XXXIII, 1965, p. 312; también H.G. PFLAUM, Les carrières
procuratoriennes équestres sous le Haut-Empire Romain, París,
1961, vol. III, p. 1049. ([22])
H.G. PFLAUM, "La part prise...", art. cit.,
p. 113: *Ce procurateur de la province Bétique provient
certainement de Castulo (l'actuel Cazlona), car autrement on
ne comprendrait guère les innombrables bienfaits dont il a comblé
cette ville+. También y por su parte, según R. CONTRERAS DE LA
PAZ, "Un gran bienhechor...", art. cit., p. 66, es
indudable que debió tener vínculos con Castulo, a tenor de la
actividad benefactora efectuada para con la ciudad. ([24])
Para R.P. DUNCAN-JONES, "The Procurator...", art.
cit., p. 81, esta donación viene a demostrar que Q.
Torius Culleo poseía propiedades en la ciudad; en el mismo
sentido vid., R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran
bienhechor...", art. cit., p. 78. ([25])
Sobre la interpretación a esta condonación de deuda véase,
R.P. DUNCAN-JONES, "The Procurator...", art. cit.,
pp. 81-82. ([26])
Vid., R. CORZO, M. TOSCANO, Las vías romanas de Andalucía,
Sevilla, 1992, p. 185. Ya E. FLÓREZ, op. cit., p. 140 en su
comentario a la inscripción, repara en el testimonio de este epígrafe
para dicha ruta, al igual que J. MARTÍNEZ DE MAZAS. Posteriormente
F. FITA haría referencia expresa a la mencionada vía en BRAH,
38, 1901, pp. 458-459, y de nuevo en BRAH, 63, 1913, p. 276
de la siguiente manera: *Otra vía iba desde Almadén directamente
a Castulo (Cazlona, cerca de Linares), desde cuyo punto el
inagotable cinabrio se trasladaba por tierra a Cartagena. Una
inscripción castulonense (3.270) hace constar la reparación de
esta vía, que llevó a cabo Quinto Torio Culeón, procurador
imperial de la Bética: viam quae per Castul(onensem) saltum
Sisaponem ducit, adsiduis imbribus corruptum, munivit+. ([27])
Liv., XXIV, 41; también Livio vuelve a referirse a Castulo
de la siguiente forma en XXVIII, 19: ... insignes et magnitudine
et noxa Iliturgi et Castulo erant. ([28])
Véase en general las monografías: J. M0 BLÁZQUEZ, Castulo
I, Madrid, 1975; Castulo II, E.A.E., 105, Madrid, 1979; Castulo
III, E.A.E., 117, Madrid, 1981; Castulo IV, E.A.E., 131,
Madrid, 1984; Castulo V, E.A.E., 140, Madrid, 1985. Más
recientemente, J. M0 BLÁZQUEZ, M0 P. GARCÍA-GELABERT, Cástulo,
ciudad íbero-romana, Madrid, 1994. ([32])
La forma Kαστoυλ¢v
aparece en los códices siguientes: Parisiensis 2423, Parisiensis
Coislin 337, Athous Vatopedi monasterii, Vindobonensis
1, Oxoniensis Seldanus, II, 45, Id., II, 46, Florentinus
Abbatiae 2380, S. Gregorii in monte Coelio, y Constantinopolitanus.
Kαστoύλωv
en Vaticanus 191, Florentinus Laurentianus, XXVIII, 9,
Id., XXVIII, 38; Id., XXVIII, 42. ([33])
Vid., R. CONTRERAS, "El verdadero sentido de los textos
clásicos relativos al Monte de la Plata", Oretania, 22,
1966, pp. 195-205. ([34])
Véase A. D'ORS, R. CONTRERAS, "Nuevas inscripciones
romanas de Cástulo", AEArq., XXIX, 1956, pp. 121-122;
A. D'ORS, "El conjunto epigráfico del Museo de Linares (VI).
El título de la población de Castulo", Oretania, 10,
1962, pp. 162-164. ([37])
Descripción del sitio y ruinas de Castulo y noticias de esta
antigua ciudad en el reyno de Jaén,
1788 (ms.). ([43])
Según G. ALFÖLDY es probable que Sisapo llegara a
alcanzar carácter de ciudad privilegiada, vid., Römisches
Städtewesen auf der neukastilischen Hochebene, Heidelberg,
1987, p. 56. ([45])
R. THOUVENOT, Essai sur la province romaine de Betique,
París, 1940, pp. 164-165 y 248; también al respecto A. ALBERTINI, Les
divisions administratives de l'Espagne romaine, París,
1923, pp. 35 y 114-115. ([46])
Para G. ARIAS no obstante, la Sisalone de It. Ant.,
444, 7 no es identificable con la Sisapo de las fuentes clásicas,
vid., ME., 23, 1989, p. 22; ME., 25, 1990, p. 6; ME.,
41, 1992, p. 14. ([47])
Vid., A. TOVAR, Iberische Landeskunde. Die Völker und die
Städte des antiken Hispanien, I. Baetica, Baden-Baden, 1974, p.
97. Igualmente J.M. ROLDÁN HERVÁS, Itineraria Hispana.
Fuentes antiguas para el estudio de las vías romanas en la Península
Ibérica, Valladolid-Granada, 1975, p. 268. ([48])
P. MADOZ, Diccionario geográfico-estadístico-histórico
de España y sus posesiones de Ultramar, T. II, Madrid, 18475,
p. 21. ([52])
K. MILLER, Itineraria Romana. Römische Reisewege an der
Hand der Tabula Peutingeriana, Stuttgart, 1916, col. 159. ([55])
A. GARCÍA BELLIDO, La España del siglo primero de
nuestra Era, Madrid, 1947, pp. 228 y 277; Id., Ed. com.
de Estrabón, III, 2, 3, p. 73. ([58])
J.A. CEÁN BERMÚDEZ hace referencia a Sisapo, tanto
en relación a Valdeazogues como en relación a Almadén, vid., Sumario
de las antigüedades..., op. cit., pp. 351, 379 y 498. ([59])
M. CORCHADO SORIANO, "Estudio sobre vías romanas entre
el Tajo y el Guadalquivir", AEArq, 42, 1969, p. 156;
Id., El Campo de Calatrava. Los Pueblos, Ciudad Real, 1982,
p. 43. ([60])
I. HERVÁS Y BUENDÍA, Diccionario histórico-geográfico
de la provincia de Ciudad Real, Ciudad Real, 1890, p. 251. ([62])
Cf. "Vías romanas de la Beturia de los Túrdulos",
BRAH, 61, 1912, p. 365; también véase T. GARCÍA DE LA
SANTA, "Saesapo. Un poblado romano en el valle de Aladia (Almodóvar
del Campo, Ciudad Real)", RABM, LXI, 1955, pp. 673-677. ([64])
C. FERNÁNDEZ, A. CABALLERO, C. MORANO, "Nuevo documento
epigráfico para la localización de Sisapo", Cuad. de
Preh. y Arq., 9/10, 1982-83, pp. 211-220. ([65])
En este mismo sentido vid. opinión de P. SILLIÈRES, para
quien dicho hallazgo epigráfico de La Bienvenida, por otra parte
muy fragmentario, pese a reforzar la hipótesis de dicho
emplazamiento, no viene a cerrar totalmente el debate, cf. Les
voies de communication de l'Hispanie méridionale, París,
1990, pp. 374-375. ([66])
Sobre dicho término y su mención en las fuentes vid., R.
CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor...", art. cit.,
pp. 69-70 y 85-87. ([67])
R. CONTRERAS DE LA PAZ, "Un gran bienhechor...", art.
cit., pp. 83-84, asigna a la calzada el miliario CIL,
II, 4932, mencionando a F. FITA el cual en BRAH, 38, 1901, p.
458-9 afirma al respecto: *La vía romana bajaba recta desde las
Navas de Tolosa a la ciudad de Castulo (Cazlona), cuyas
imponentes ruinas yacen dentro del término y poco más de una legua
al S. de la villa de Linares. Servía esta vía sobre todo para
poner en comunicación activísima la región minera de
Sierramorena con la de Almadén. Una inscripción de Cazlona está
dedicada al procurador imperial Quinto Torio Culeón... Poco antes
de llegar enfrente de Linares por el oriente, y tocando ya en el
arrabal de Cazlona, la vía echaba un ramal hacia el próximo puente
del Guadalén; y este ramal, que los naturales suelen llamar
camino Cartaginés, ó de Aníbal, se dirigía por debajo de Vilches
a los Arquillos, Navas de San Juan y Santisteban del Puerto. El
punto del entronque es el castro de la Magdalena, cuya posición
estratégica bien se deja estimar, como antemural de Cazlona y como
vigilando el paso de los ejércitos. No es, pues, maravilla que allí
se encontrase un miliario, cuyo texto e interpretación Hübner
ofrece+. También véase la opinión de CL. DOMERGUE Y G. TAMAIN:
*Cette voie a pu, au départ de Castulo, monter directement
vers le nord par le *Castro de la Magdalena+, puis avoir gagné El
Viso del Marqués par Venta Nueva, La Aliseda et le Collado de la
Estrella ou Puerto del Rey. Sur la feuille n1 862 (Santa Elena) de
la Carte topographique d'Espagne au 1/50.000 publiée par l'Institut
Géographique et Cadastral, elle est qualifiée d'antigua via
romana+, vid., "Note sur le district minier de Linares-La
Carolina (Jaén, Espagne) dans l'Antiquité", Mélanges de
Preh., d'Archeocivilisation et d'Ethnologie efferts à A. Varagnac,
París, 1971, p. 223. ([69])
Vid., R. CONTRERAS, "Precintos de plomo de las minas
hispano-romanas de El Centenillo", Oretania, 6,
1960, pp. 290-294; G. TAMAIN, "Los precintos o sellos de plomo
del Cerro del Plomo de El Centenillo (Jaén)", Oretania,
8-9, 1961, pp. 104-109; Id., "Contribución al estudio de la
arqueología hispano-romana en la zona de El Centenillo", Oretania,
13, 1963, pp. 34-35; Id., "Descubrimiento fortuito en la zona
de El Centenillo (Jaén)", Oretania, 16-18, 1964, pp.
148-154; Id., "Las minas antiguas de El Centenillo (Jaén)",
Oretania, 23-24, 1966, pp. 286-303; CL. DOMERGUE, "El
Cerro del Plomo, mina El Centenillo (Jaén)", NAH, 16,
1971, pp. 265-380; CL. DOMERGUE, G. TAMAIN, "Note sur le
district minier...", art. cit., pp. 199-229. ([71])
Obviamente este trazado es una propuesta de itinerario, pero
no absolutamente seguro, como el propio P. SILLIÈRES, op. cit.,
p. 492 afirma: *Ainsi, pour établir ce tracé n'a été rassemblé
qu'un faisceau d'hypothèses parmi lesquelles semblent seulement
assez bien fondées celles qui inciten à faire passer la voie par
El Centenillo et El Hoyo+. Véase al respecto también la propuesta
planteada por M. CORCHADO SORIANO, "Pasos naturales y
antiguos caminos entre Jaén y La Mancha", BIEG, 38,
1963, p. 17. ([72])
Vid., G. CARRASCO SERRANO, "Viaria romana del ámbito
provincial de Ciudad Real: Bases para su análisis", Actas
del II Congreso Internacional de Caminería Hispánica, T. I, Madrid,
1996, p. 78. Por su parte R.P. DUNCAN-JONES opina que no pueden ser
excluidas posibles ventajas que para la explotación de las
minas de plata de Castulo, tendría el comercio con Sisapo,
vid., "The Procurator...", art. cit., p. 80. ([73])
Véase, R. CONTRERAS en Castulo I, Madrid, 1975, pp.
36-37; R. LÓPEZ DOMECH, "La red viaria romana de la región
oretana", MCV, XXVI, 1990, pp. 75-95; J. M0 ALMENDRAL,
"Caminos romanos de la Sierra Morena oriental: transversales
entre las calzadas 29 = Sisapone-Mariana y 4 = Uciense-Mariana
(numeración de D. Eduardo Saavedra)", Actas I Congreso
Internacional sobre Caminería Hispánica, Madrid, 1993, pp.
97-115.
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